UN MONSTRUO VIENE A VERME

UN MONSTRUO VIENE A VERME

un-monstruo-viene-a-vermeEl viernes 11 de noviembre fuimos a los cines Princesa para ver esta película dirigida por Juan Antonio Bayona

bayonay protagonizada por Lewis MacDougall, un joven de 14 años.

a-monsters-calls-1Ambientada en e trata de un drama, la reacción de un hijo “demasiado joven para ser un hombre, demasiado mayor para ser un niño”, como lo presenta la misma narración al comienzo de la película, ante la inminente muerte de su madre.

La película mezcla imágenes reales con escenas de animación y con el impresionante monstruo interpretado por Liam Neeson.

liam neesonHay algunos detalles para reflexionar a lo largo de la narración:

“La gente desprecia aquello que no entiende”, le responde la madre, interpretada por Felicity Jones

cuando él pregunta por qué quieren matar a King Kong mientras ven la mítica película de 1933 en un video.

king-kongUn loable homenaje a las películas de monstruos de todos los tiempos. La sentencia me hizo de inmediato pensar en el desprecio al arte contemporáneo que a menudo recibo por parte de mucha gente que me rodea. Considero que despreciar lo que no se entiende es un síntoma de falta de cultura. Lo culto es intentar comprender aquello que no se entiende antes de despreciarlo pública y abiertamente. También me hizo pensar en el desprecio a las personas diferentes, diferentes por ser homosexuales, transexuales, o por no compartir sus ideas.

Al drama de la pérdida de la madre se une el acoso escolar.

bullingMe encantó la sentencia de la directora del colegio interpretada por Geraldine Chaplin,

geraldine-chaplincuando tras reprender al protagonista por haber agredido al compañero que le acosaba aclara: “El padre del otro chico quiere que te expulse, pero no sería maestra si lo hiciera”. Porque el oficio de maestro no consiste en castigar o expulsar,  sino en comprender, respetar, ayudar, reconducir, liberar, en definitiva educar.

Respecto al castigo, tras destrozar el salón de la abuela interpretada por Sigourney Weaver,

sigourney-weaver-2el joven espera un castigo y se sorprende que no y al día siguiente cuando le pregunta a su padre interpretado por Toby Kebbell,

toby-kebbell-2¿No vas a castigarme? Éste le responde “No, ¿de qué serviría?” Me hizo reflexionar sobre la inutilidad del castigo para rehabilitar. Incluso cuando el castigo lo imponen los Estados. Actualmente en España hay personas encarceladas por hacer robado decenas de millones de euros, cuando salgan de prisión en 10 o 15 años podrán disfrutar de por vida de su gran botín. El castigo no habrá servido ni para rehabilitar ni para que devuelvan lo robado. Habrá sido un mera acción violenta por parte de un Estado represor.

Las escenas finales son sorprendentes. Por supuesto no voy a hacer spoiler pero lo anuncio para que por un lado os fijéis bien en la mirada de la madre en el hospital mientras la abraza el hijo, y por otro lado os fijéis bien en los dibujos del cuaderno de pintura de la madre.

Y al final, final, me gustó la canción de Keane, “Tear up this town”

Trailer:

Muy recomendable.

 

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