REGULAR, GRACIAS A DIOS

“REGULAR, GRACIAS A DIOS”, de JOSE ANTONIO LABORDETA, Ediciones B,S.A.

El domingo, 26 de septiembre de 2010, estuve comiendo con unas familiares de Manolo, y después decidimos ir a ver una película en los CINES PRINCESA, pero antes del cine entramos en el VIPS, de la PLAZA DE LOS CUBOS para merendar unas TORTITAS CON NATA. Al entrar vimos un anuncio, haciendo una compra de 20 euros, nos daban las tortitas gratis.

Y allí, en una estantería estaba JOSÉ ANTONIO LABORDETA, mirándonos desde la portada de su último libro: REGULAR, GRACIAS A DIOS, con una mirada  cariñosa, zalamera, como perdida, como clavada en la montaña. Con la boina calada y en la mano una vara nerviosa de avellano…

Como solía decir Manolo, los objetos nos dan órdenes, lo tomé, leí la dedicatoria:

“A todo el personal sanitario del Hospital Miguel Servet de Zaragoza. Con cariño y respeto a todos los de la planta octava de Oncología”

Miré el precio, 20 euros, pues ¡hala!, ya tenemos tortitas gratis.

La película que fuimos a ver fue LOPE.de ANDRUCHA WADDINGTON

http://www.lopelapelicula.com/

No me disgustó, aunque tampoco me emocionó especialmente, descriptiva, buena fotografía, buena ambientación, buena interpretación, dinámica, aventurera, poética, buena factura. Creo que lo que más me gustó fue la canción de JORGE DREXLER: “QUE EL SONETO NOS TOME POR SORPRESA”

“Entrar en este verso como el viento,

que mueve sin propósito la arena,

como quien baila, que se mueve apenas,

por el mero placer del movimiento.

 

Sin pretensiones, sin predicamento,

como un eco que sin querer resuena,

dejar que cada sílaba en la oncena

encuentre su lugar y su momento.

 

Que el soneto nos tome por sorpresa,

como si fuera un hecho consumado,

como nos toman los rompecabezas,

 

que sin saberlo, nacen ensamblados.

Así el amor, igual que un verso empieza,

sin entender desde donde ha llegado”

De momento solo he leído el primer capítulo, “DIAS QUE CALLAN”. Y no he querido callar. He llorado ya en algunas frases como:  “Hacía años que no me daba un beso en mitad de la calle”, (página 17), o como “han pasado más de tres años desde entonces y sigo vivo, hablando y contando esta historia” (página 19)

Y no solo con la historia de Labordeta, sino también con lo que supone la hospitalización en oncología. “Nos enteramos de lo de la enfermedad en enero y sólo siete meses después se nos marcha” (página 20). Se lo contaba un amigo y yo me acordaba de los meses que pasamos en el hospital, fueron ocho meses, aunque vivimos toda una vida, se podría decir que nos redescubrimos como pareja, como idilio, como familia.

Sé que la lectura de este libro va a ser dolorosa, tanto como lo fue “LIGERO DE EQUIPAJE”

https://floredo.wordpress.com/2008/10/17/ligero-de-equipaje-la-vida-de-antonio-machado/

Aunque, evidentemente, el tiempo ha pasado, y aunque no todo lo cura, al menos baja de inflamación.

Posiblemente escriba algunas impresiones conforme avance en la lectura. De momento, ya lo recomiendo.

Os dejo el link, a la entrada que publiqué como homenaje a LABORDETA:

https://floredo.wordpress.com/2010/09/20/hermano-labordeta-aqui-mi-mano-sera-tuya-en-mi-frente/

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: