CONTRA EL CEMENTERIO NUCLEAR

He recogido algunos documentos de organizaciones ecologistas contra el cementerio nuclear:

MANIFIESTO CONTRA EL CEMENTERIO NUCLEAR CENTRALIZADO

Ante el plan de la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (ENRESA) de construir un cementerio nuclear centralizado (denominado por ENRESA: “Almacén Temporal Centralizado”; en sus siglas, ATC) para albergar en él los residuos radiactivos de alta actividad generados por todas las centrales nucleares del Estado español.

Conociendo que, debido a su alto nivel de radiactividad, que persiste durante cientos de miles de años, y su elevado potencial radiotóxico, la mera existencia de los residuos radiactivos de alta actividad supone un grave problema ambiental y de salud pública, y también económico, que la industria nuclear no ha sabido resolver durante sus 50 años de existencia.Teniendo en cuenta que no existe urgencia real, ni por motivos técnicos ni económicos, al contrario de lo que afirma ENRESA, para tener que construir a muy corto plazo el ATC (ENRESA utiliza, de forma falaz, como excusa la imposición de penalizaciones económicas a partir de 2011 por parte de Francia en relación con el acordado retorno desde ese país de los residuos radiactivos vitrificados resultantes del reprocesamiento del combustible nuclear gastado de la central siniestrada de Vandellós-I).

Considerando que el VI Plan General de Residuos Radiactivos del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo plantea una estrategia de actuación hasta 2070 y que por tanto genera una gran incertidumbre sobre la gestión de los residuos más allá de esta fecha, entendemos que la localidad que albergara el Almacén “Temporal” Centralizado tendría muchas posibilidades de quedarse con ese cementerio nuclear más allá del 2070.

Sabiendo que el denominado por ENRESA “Centro Tecnológico Asociado” al ATC, no sería otra cosa que una instalación experimental nuclear para investigar con técnicas de transmutación, lo que implicaría tener que construir y albergar un reactor nuclear transmutador, instalaciones para el reprocesamiento y elaboración de elementos combustibles nucleares para ese reactor, con los riesgos de accidentes nucleares y escapes de radiactividad inherentes a su funcionamiento. Riesgos a los que habría que sumar los derivados de la presencia, manipulación y almacenaje de los elementos de combustible nuclear que se ubicarían en el interior de la instalación ATC, así como los previos de los transportes de esos residuos radiactivos desde las centrales nucleares al ATC.

Conociendo que la generación de residuos radiactivos de alta actividad es un hecho técnicamente inevitable que está indisolublemente unido a la tecnología de fisión nuclear; es decir, que las centrales nucleares son las productoras de estos residuos.

Dado que la gestión de los residuos radiactivos de alta actividad es hoy en día un problema no resuelto en ningún país del mundo y habiendo quedado demostrado que no existe, ni ahora ni en el futuro previsible, ninguna forma de gestión definitiva de los residuos radiactivos satisfactoria desde el punto de vista técnico.

Partiendo del hecho demostrado de que no existe solución tecnológica para acabar definitivamente con este tipo de sustancias y que todas las opciones que actualmente se plantean tienen serios problemas por resolver, estado su resolución aún en estado de investigación básica. Existiendo también consenso en que la transmutación no es una opción tecnológica que se pueda tener en cuenta ni a corto ni a medio plazo en cuanto a la gestión de los residuos radiactivos de alta actividad se refiere, y que existen dudas sobre si las investigaciones en curso harán de ella una opción finalmente viable para este propósito.

Reconociéndose que incluso si la trasmutación llegara a poder dar resultados en un futuro lejano, a la vista de los resultados actuales de la investigación está opción no evitaría la necesidad de tener que disponer de un almacén definitivo de residuos para periodos de entre muchos cientos y algunos miles de años. A este respecto, un cementerio nuclear en profundidad (AGP), y más tras los constatados problemas a los que se enfrenta el proyecto de Yucca Mountain, es una opción que plantea serias dudas sobre su viabilidad a medio/largo plazo.

Considerando inaceptable que el elevadísmo coste de la gestión de los residuos radiactivos (según ENRESA en su 6º Plan General de Residuos Radiactivos será de cerca de 13.000 millones de euros, coste calculado sólo hasta el año 2070…) no sea sufragada íntegramente por las compañías eléctricas propietarias de las centrales nucleares que los han producido y que este coste se haya traspasado mayoritariamente a los ciudadanos (a través de un porcentaje de la tarifa eléctrica) y asumido por el Estado, por medio de ENRESA.

Entendiendo, por tanto, que un problema de marcado carácter social como es el de los residuos radiactivos no se puede resolver sin un previo consenso social y político por medio del cual se pueda tratar de alcanzar, con garantías de éxito, entre todos los agentes interesados, incluyendo las organizaciones ecologistas y ciudadanas, un acuerdo sobre el modo de gestión de los residuos nucleares.

Teniendo en cuenta que el Gobierno socialista y, en particular, el Presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, han reconocido la necesidad de lograr un amplio y previo consenso social sobre la gestión de los residuos radiactivos para poder avanzar en la solución de este grave problema. (El Presidente, el pasado 30 de mayo, durante el Debate del Estado de la Nación, dijo: “Y paralelamente también está el tema de los residuos, que exige, sin duda alguna, un amplio consenso social de organizaciones defensoras del medio ambiente, que exige el mayor consenso territorial posible y ojalá el mayor consenso político, porque, como muy bien sabe S.S., es un problema de hondo calado”)

Entendiendo que ENRESA está vulnerando claramente este compromiso del Gobierno al haber emprendido una política de actuaciones en relación al ATC que prescinde por completo de buscar y lograr ese amplio consenso social.

Convencidos de que sólo podrá alcanzarse un gran consenso social en torno al modo de gestión de los residuos radiactivos cuando previamente se haya aprobado y puesto en marcha un plan de cierre progresivo pero urgente de las centrales nucleares, que son las que inevitablemente, producen estos peligrosos residuos.

Asumiendo que el abandono de la energia nuclear y su sustitución por recursos energeticos limpios (energías renovables y programas de ahorroy eficiencia energética) es posible gracias al elevado potencial de éstos, y que, además, esto es lo que desea la mayoría de los ciudadanos españoles.

Por todo ello, los abajo firmantes queremos MANIFESTAR:

 Nuestra rotunda oposición a la construcción de un cementerio nuclear centralizado, sea cual sea su denominación (Almacén Temporal Centralizado, u otras) y tipo de residuos radiactivos que fuera a albergar.

 Nuestra demanda al Gobierno central de que cualquier estrategia o plan de gestión de los residuos radiactivos quede supeditada/o a la previa consecución de un amplio y verdadero consenso social que incluya a las organizaciones de defensa del medio ambiente.

 Que con carácter previo a lo referido en el punto anterior, se apruebe y ponga en marcha un plan de cierre progresivo pero urgente de las centrales nucleares, dado que éstas son las productoras de estos peligrosos residuos.

 Nuestro rechazo, por considerarla inmoral, a la actual estrategia de ENRESA de alentar a los alcaldes de los municipios a ofrecerse como candidatos a albergar el cementerio nuclear centralizado tentándolos con sustanciosas “compensaciones” económicas, por supuesto a base de dinero público, y, como es habitual en ENRESA, actuando en contra y a espaldas de la opinión pública.

FIRMANTES:
 Greenpeace
 Confederación de Ecologistas en Acción
 Amigos de la Tierra
 Adenex
 Asociación de Vecinos Afectados por la Central Atómica (AVACA)
 Coordinadora contra Garoña
 Coordinadora de Pueblos Odra-Pisuerga contra el cementerio nuclear
 Ecologistas en Acción de Burgos
 Ecologistas en Acción de Campo Arañuelo
 Ecologistas en Acción de Salamanca
 Ecologistes en Acció del País Valencia
 Plataforma Anticementerio Nuclear de Córdoba
 Plataforma Anticementerio Nuclear de Guadalajara
 Plataforma Antinuclear Cerrar Almaraz
 Plataforma Antinuclear de Peque
 Plataforma Cementerio Nuclear No en Extremadura
 Plataforma de Vecinos Afectados por la central nuclear de Almaraz

Fuente: Ecologistas en Acción:

http://www.ecologistasenaccion.org/spip.php?article5955

ALGUNAS VERDADES SOBRE EL CEMENTERIO NUCLEAR QUE LA LLUVIA DE EUROS NO PUEDE OCULTAR

Martes 26 de enero de 2010. Energía

El proyecto de cementerio nuclear que hay sobre la mesa es la construcción de un almacén para albergar los residuos radiactivos de alta actividad de las centrales nucleares españolas durante 60 años. Una instalación cuyas consecuencias, sobre el medio ambiente y la población, pueden ser devastadoras y en modo alguno obviadas a pesar del intento de compra de conciencias por parte de las administraciones y el lobby nuclear.

Este es un primer problema, ya que estamos hablando de residuos que son activos durante cientos de miles de años. Si las sociedades humanas no somos capaces de planificar de cara a los próximos 50 años, ¿cómo vamos a poder hacerlo en los próximos 10.000 o 100.000?, ¿no sería más razonable no generar esos residuos?

Acoplado al cementerio nuclear ira un Centro Tecnológico Asociado, que no es otra cosa que un reactor nuclear de transmutación que pretende conseguir las dicha tecnología para hacer que la vida de actividad radiactiva de los residuos decaiga. Sin embargo esta es una tecnología que se lleva prometiendo desde el inicio de la energía nuclear, hace más de 50 años, y de la que todavía no hay nada. En el mejor de los casos, lo que estaríamos hablando es de unos residuos que serían activos durante cientos o miles de años, una cifra que sigue escapando cualquier intento de regulación posible en las circunstancias sociales actuales y futuras.

Además este cementerio no estará exento de riesgos. Además de los accidentes propios de la falibilidad humana, Ecologistas en Acción quiere señalar tres ejemplos.

El primero es el terremoto que se produjo en julio de 2007 en Japón y que generó un escape de agua radiactiva. Japón probablemente es el país que más seguridad del mundo tenga en este aspecto. Sin embargo se produjo dicho escape. Justo un mes antes se había producido un terremoto similar en Guadalajara, muy cerca de Yebra.

El segundo es el informe de los servicios secretos franceses sobra la seguridad de la última generación de reactores, el EPR. El informe plantea que estos reactores son susceptibles a un ataque tipo 11-S. Sobre el informe existe polémica, pero la mera duda ya genera inquietud.

Un tercer ejemplo es la mina de Asse en Alemania, donde se estaban guardando los residuos de este país. A pesar de la alta cualificación técnica y científica del personal alemán erraron clamorosamente al poner los residuos en un lugar que ahora tiene peligro de derrumbarse.

De este modo no es extraña la amplia respuesta social y política a la instalación del cementerio nuclear, ya que es imposible garantizar durante los próximos cientos de miles de años al seguridad de ningún emplazamiento, máxime con las limitaciones que tenemos los seres humanos.

Lo único que está sobre la mesa a favor del cementerio son los puestos de trabajo y el dinero. Sobre los puestos de trabajo, Ecologistas en Acción quiere recordar que, frente a los algo más de 300 que parece que crearía el cementerio, el final de las subvenciones a la solar fotovoltaica destruyó 20.000 el año pasado.

De este modo, lo único que queda sobre la mesa es la generosa lluvia de millones pero, ¿cuánto vale la salud? Para Ecologistas en Acción, y para cualquiera que haya sufrido cáncer, no hay compensación económica que valga que compense el aumento de probabilidades de que esto vuelva a ocurrir.

No habrá posibilidad de construir un cementerio hasta que no se detenga la generación de residuos radiactivos. Es como si nuestra casa estuviese inundada y nos preocupásemos de ver como achicamos el agua antes de cerrar el grifo.

Poner en marcha la solución a los residuos nucleares significa aprobar un calendario de cierre del parque nuclear español. Un parque nuclear que, además de los residuos nucleares tiene múltiples problemas como la inseguridad inherente a esta fuente de energía, su carácter no renovable, la dependencia que nos genera del exterior (el 100% del uranio es importado), el tapón que supone para la entrada de más energías renovables en la red (una central nuclear no se puede apagar para dar entrada a las renovables) y su inestabilidad e imprecidibilidad (en 2009 el conjunto de centrales nucleares españolas estuvo parado un total de 572 días, cuando para la recarga de “combustible” sólo tendrían que haber parado 200).

De este modo la repentina conversión a antinucleares de políticos como el Sr Montilla o la Sra Cospedal debería empezar por promover la finalización del parque nuclear español para, una vez que no se generan más residuos, pasar a ve cómo resolvemos el problema de los que ya tenemos.

Fuente: Ecologistas en Acción:

http://www.ecologistasenaccion.org/spip.php?article16411

CEMENTERIO NUCLEAR: NUEVO PELIGRO RADIACTIVO

Miércoles 28 de octubre de 2009. Energía

A pesar del suculento bocado que suponen, para un pueblo de unos pocos cientos de habitantes, los 800 millones de euros de inversiones y los 12 millones anuales, que se pagarán al Ayuntamiento dispuesto a albergar el cementerio nuclear, el Gobierno lo tiene realmente complicado para encontrar un candidato, y sigue sin atreverse a lanzar la convocatoria para albergar el Almacén Temporal Centralizado (ATC), donde irían a parar los residuos de alta actividad de las centrales nucleares españolas.

Según Ecologistas en Acción, razones no le faltan. Nadie quiere albergar en su pueblo los materiales más peligrosos que jamás han existido sobre la tierra. Unos pocos gramos crearían un auténtico problema de salud pública, mientras que el ATC tendrá que albergar más de 5000 toneladas ya existentes en las piscinas de almacenamiento de los 10 reactores que hay o ha habido en el territorio español. Si se cumple el Plan General de Residuos Radiactivos que ENRESA, la empresa encargada de gestionar los residuos radiactivos en España, ha elaborado, al final de 40 años de vida de las centrales, esas 5000 toneladas se convertirán en más del doble.

Por si fuera poco, los grupos que conforman la Coordinadora Estatal Antinuclear, reunidos en Madrid el pasado sábado 24 de octubre, han fijado como objetivo prioritario la lucha contra la instalación del ATC.

Para las organizaciones ecologistas, la construcción del ATC en la actual coyuntura, sólo serviría para solucionarle a la industria nuclear el problema de los residuos. Según ellos, “antes de construir un Almacén para los residuos, es imprescindible conocer el dato de cuantas toneladas de combustible gastado se van a almacenar, y para ello es imprescindible un calendario de cierre escalonado de las nucleares. Además, solo sería una solución temporal, puesto que el ATC está diseñado para unos 70 años y los residuos conservarán su potencial peligroso durante más de 100.000 años.”

Después de sesenta años de industria nuclear, el tema de los residuos sigue sin solución, y el combustible gastado de las 438 centrales nucleares del mundo, está almacenado en una piscina anexa a cada reactor a la espera de que alguien descubra qué se puede hacer con él. Por un lado, es necesaria una cantidad inalcanzable de energía para transmutar los cientos de miles de toneladas que hay en todo el mundo. Por otro lado, y no menos importante, para conseguir la transmutación habría que separar el plutonio – principal radionucleido del combustible gastado -, lo que generaría miles de toneladas de material listo para ser usado por la industria armamentística.

Por todo ello, Ecologistas en Acción considera que lo más acertado es fijar un calendario de cierre que ponga fin a una forma de generación de electricidad cara, peligrosa, innecesaria y que genera unos residuos muy peligrosos para los que no hay solución.

Fuente: Ecologistas en Acción:

http://www.ecologistasenaccion.org/spip.php?article15710

GREENPEACE RECHAZA LA CONSTRUCCIÓN DEL CEMENTERIO NUCLEAR CENTRALIZADO

La propuesta de Industria de autorizar prórrogas a las centrales nucleares más allá de los 40 años choca frontalmente con la Ley de Economía Sostenible

24 diciembre 2009

Greenpeace ha mostrado su oposición a la decisión de ayer del Consejo de Ministros de “dar luz verde” a la propuesta del Ministerio de Industria de poner en marcha el proceso de construcción del cementerio nuclear centralizado (autorizando como primer paso la publicación de la convocatoria para la selección de los municipios candidatos). La organización ecologista considera que el Consejo de Ministros atenta, de este modo, contra la credibilidad de su propio anteproyecto de Ley de Economía Sostenible y de su discurso de sostenibilidad ambiental.

“El Gobierno sigue empeñado en seguir la estrategia de ENRESA de conseguir candidatos para el cementerio nuclear a base de tentar a los alcaldes con dinero público. Además de resultar poco ético, el Gobierno debe entender que tratar de resolver así un problema tan grave como el de los residuos radiactivos es muy poco serio”, ha declarado Carlos Bravo, responsable de la campaña de Nuclear de Greenpeace.

Un problema de primer orden de magnitud, desde el punto de vista social, medioambiental y económico, como el de los residuos radiactivos, no se puede resolver sin un previo consenso social y político. Para que éste tenga garantías de éxito deben estar incluidos todos los agentes interesados, incluidas las organizaciones ecologistas.

De hecho, el propio presidente del Gobierno, durante el Debate sobre el Estado de la Nación de 2006 en el Congreso de los Diputados, dijo: “Y paralelamente también está el tema de los residuos, que exige, sin duda alguna, un amplio consenso social de organizaciones defensoras del medio ambiente, que exige el mayor consenso territorial posible y ojalá el mayor consenso político, porque, como muy bien sabe S.S., es un problema de hondo calado”.

A ese respecto, Greenpeace considera que el problema de la gestión de los residuos de alta actividad sólo se solucionará con un gran consenso social que únicamente podrá alcanzarse poniendo sobre la mesa previamente un calendario de cierre progresivo pero urgente de las centrales nucleares.

Entretanto, Greenpeace manifiesta que se opondrá activamente a los planes del Gobierno/ENRESA de construir un cementerio nuclear. Hasta ahora, todos los intentos de gobiernos anteriores han fracasado estrepitosamente tras provocar una inmensa contestación social, como en los casos del proyecto IPES (Instalación Piloto Experimental Subterránea) en Aldeadávila de la Rivera (Salamanca), a finales de los 80, del proyecto de un ATC en Trillo en 1989 o del proyecto El Berrocal, en Toledo de 1992. Posteriormente, el proyecto de búsqueda de emplazamientos de ENRESA, ya en su fase AFA (lugares de Alta FAvorabilidad), suscitó manifestaciones multitudinarias en todos los lugares designados como candidatos: en Los Pedroches (Córdoba), Arribes del Duero (Salamanca-Zamora), Sayago (Zamora), Burgos, etc., que obligaron al Gobierno central en 1999 a suspender indefinidamente ese proyecto.

Además, Greenpeace considera el Consejo de Ministros dio ayer una muestra clara de incongruencia legislativa al aprobar una serie de propuestas en materia nuclear del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, que dirige Miguel Sebastián, que chocan frontalmente con el anteproyecto de Ley de Economía Sostenible que promueve la Vicepresidenta Económica, Elena Salgado, aprobado por el propio Consejo de Ministros el pasado 27 de noviembre.

Así, el anteproyecto de Ley de Economía Sostenible propugna en su articulado que las centrales nucleares cierren cuando cumplan 40 años de funcionamiento y la propuesta de anteproyecto de ley de reforma de la Ley de Energía Nuclear presentada por el Ministerio de Industria plantea los mecanismos de prórroga de las centrales nucleares para posibilitar su funcionamiento más allá de los 40 años.

Greenpeace critica además la falta de transparencia y de diálogo con las organizaciones ecologistas por parte del Gobierno al respecto de las modificaciones propuestas en materia nuclear. “El Ministro Sebastián sigue haciéndole el juego al lobby nuclear, aunque para ello tenga que actuar  en contra de los proyectos de Ley de su propio Gobierno, con el de Economía Sostenible”, ha añadido Bravo.

Por último, Greenpeace critica que el Gobierno siga sin apostar por un régimen de responsabilidad civil ilimitada en caso de accidente nuclear. El incremento desde los actuales 700 millones de euros a un máximo de 1.200 M€ es insuficiente.

Dado que, como demostró la catástrofe de Chernóbil, el elevadísimo coste económico (sin olvidar nunca además el coste social, de salud pública y medioambiental) que puede llegar a tener un accidente nuclear, el Gobierno debe introducir por Ley un régimen de responsabilidad ilimitada por los daños causados por accidentes nucleares, como el que ya se encuentra en vigor en Alemania y otros países.

Las empresas nucleares deberían ser las únicas responsables de establecer las garantías necesarias y si no pueden conseguirlas a través de las empresas de seguros, tendrían que asumirlo inmovilizando fondos propios por un valor igual o superior a la responsabilidad atribuida, tal como hacen, por ejemplo, las centrales nucleares alemanas.

En realidad, en contra de lo que se ha hecho creer a la ciudadanía, tanto la legislación que se propuso anteriormente como la vigente no tienen como objetivo proteger a las víctimas, sino proteger a las empresas eléctricas, limitando las indemnizaciones a las que tendría que hacer frente en caso de accidente.

Fuente: Greenpeace:

http://www.greenpeace.org/espana/press/comunicados/091224-07

Entre las mentiras que la industria y los gobiernos proclaman para defender la Energía Nuclear está la de que es una energía limpia. Greenpeace nos asegura todo lo contrario: No solo es la energía más sucia sino que incluso algunos estudios la relacionan con  el aumento del riego de contraer leucemia:

NOVENA MENTIRA: LA ENERGÍA NUCLEAR ES LIMPIA

“Es la energía más sucia aunque la radiactividad no se pueda ver, ni oír, ni oler, ni tocar, ni sentir.

Las centrales nucleares generan residuos radiactivos cuyo alto nivel de radiactividad se prolonga durante cientos de miles de años.

En sus más de 50 años de existencia, la industria atómica no ha sido capaz de encontrar una solución técnica satisfactoria a este grave problema, puesto que todas las opciones propuestas tienen importantes cuestiones por resolver, y su resolución está aún en estado de investigación básica. Ni siquiera existe consenso sobre las posibles soluciones técnicas entre los representantes de la industria nuclear.

La industria nuclear defiende que existe una solución “mágica” a este problema: la transmutación. Esta consistiría en forzar la conversión de un elemento químico muy radiactivo en otro de menor actividad induciendo en el primero un cambio en la estructura de su núcleo atómico mediante una reacción nuclear provocada por el bombardeo con partículas subatómicas. Pero lo cierto es que existe consenso científico en que la transmutación no es una opción tecnológica que se pueda tener en cuenta, ni a corto ni a medio plazo, para la gestión de los residuos radiactivos. Además existen dudas sobre si las investigaciones en curso harán de ella una opción finalmente viable para este propósito.

Por otra parte, las centrales nucleares emiten al medio ambiente radiactividad en su funcionamiento rutinario: gases radiactivos mediante la chimenea dedicada al efecto y líquidos radiactivos al mar, al embalse o al río del que depende para su refrigeración.

Si un accidente nuclear puede liberar dosis masivas de radiactividad en un instante, las emisiones rutinarias son responsables de generar “dosis bajas”. Pero la radiactividad tiene efectos acumulativos. Un ejemplo: según revela un estudio del Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III del Ministerio de Sanidad, la tasa de mortalidad por mieloma múltiple en las proximidades de la central nuclear de Zorita es 4 veces más alta de lo normal.

En enero de 2008, se publicó en European Journal of Cancer un estudio de investigadores alemanes que demostraba que los niños que viven a menos de cinco kilómetros de una central nuclear tienen un 50% más de probabilidades de desarrollar leucemia.”

Fuente: Greenpeace:

http://www.greenpeace.org/espana/campaigns/energ-a-nuclear/posicionamiento-de-greenpeace/novena-mentira-la-energ-a-nuc

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