HERRUMBRE, ALEGATO CONTRA LA TORTURA, DE NACHO DUATO

Anoche, 16 de julio de 2009, asistí al espectáculo de la Compañía Nacional de Danza, dirigida por Nacho Duato,  en las Naves del Español, en el Matadero.

Disfruté de dos obras: “Chapter 10”, con coreografía de Gustavo Ramírez, que fue estrenada por la Compañía Nacional de Danza en el Palacio de Festivales de Cantabria, Santander, el 29 de abril de 2009. y se presenta con una frase a Stevens, E.W. a María Zambrano:

“La confianza, como el arte, nunca proviene de tener todas las respuestas, sino

de estar abierto a todas las preguntas”.

Pero la que más me impresionó fue “Herrumbre, alegato contra la tortura”, obra que ya fue estrenada por la Compañía Nacional de Danza en el Gran Teatre del Liceu el 2 de agosto de 2004, con coreografía de Nacho Duato.

Envueltos en una escenografía,  iluminación y música violentas e intimidadoras, los bailarines y bailarinas van expresando diferentes formas de torturas y de violencia, donde los encuentros, los movimientos y las expresiones de dolor y miedo por un lado y de agresividad e intolerancia por otros, nos crean un estado de angustia y tensión emocional.

Entre estas duras escenas se intercalan otras de ternura y de solidaridad, que contrastan, nos permiten distendernos y reflexionar sobre los contenidos, y nos invitan a implicarnos desde la cotidianidad y el respeto. Nos ayudan a ponernos en el lugar del otro, y principalmente en el lugar de la otra, ya que suelen ser ellas las que vemos maltratadas por dos o tres hombres, incluso con algún gesto de violación. Tenemos la oportunidad de intentar comprender lo que se siente y desear el fin de su sufrimiento.

La escena final de solidaridad colectiva es impresionante, como en toda la obra, la música, la luz y la escenografía nos llegan a emocionar.

Aunque hemos visto obras de teatro, leído libros y alegatos contra la tortura, visto carteles, etc, creo que una obra de danza tiene algo especial que nos emociona: No hay palabras.

En la página del Teatro se nos presenta así:

http://www.teatroespanol.es/COMPA%C3%91IA%20NACIONAL%20DE%20DANZA.%20DIRECTOR%20NACHO%20DUATO/DOSSIER%20CND%20T%20Esp.pdf

“Cuando el alma se convierte en herrumbre.

Con Herrumbre Nacho Duato intenta provocar la conciencia del ciudadano, enferma de indiferencia ante el horror de la tortura. Violencia, tortura y terrorismo son las plagas de hoy.

En la actualidad nuestros ojos están acostumbrados a ver las escalofriantes imágenes que enfrentan a los seres humanos, sea en Irak o Guantánamo, por citar algunos ejemplos; imágenes que, según el escritor Enrique Vila-Matas, son «tan viejas como la noche de los tiempos», pero que en el día a día aparecen en la prensa escrita junto a sugerentes anuncios que invitan a nuestra sociedad de consumo al ocio o a la compra por frivolidad. El horror forma parte de nuestra vida cotidiana. El 10 de diciembre de 1948, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó y proclamó la Declaración Universal de Derechos Humanos, considerando que la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de los derechos iguales e inalienables de todos los humanos.

Consciente de la violación constante de esta declaración que gobernantes y caudillos llevan a cabo en nombre de la paz, la religión, la ambición o la venganza, Duato siente la necesidad de denunciar a través del baile acciones que sólo sirven para avergonzar al ser humano. «Cansado de ver imágenes en televisión y en la prensa de todo tipo de violencia y tortura, surgió en mí la necesidad de traducir tanto terror en movimiento», afirma Nacho, quien prosigue: «Me repugna ver cómo nos hemos acostumbrado a convivir con estas imágenes violentas, que copan nuestros medios de comunicación, llegando a poder mostrarnos impasibles e indiferentes». Sin embargo «mi coreografía, no sólo trata de la tortura, sino también de cómo el ser humano puede llegar a extremos tan denigrantes, como es el perder la dignidad… Comparo al hombre con el hierro, cuando se oxida, cuando el alma se convierte en herrumbre. Afirmo que bajo ningún concepto la tortura está justificada. Ni siquiera para salvar a otras personas», afirma contundente el artista. «Cuando me planteo qué lleva a un hombre a torturar a otro, no encuentro respuesta a mi pregunta; para mí es algo incomprensible, es más fácil conciliar la idea de la acción brutal de matar.

Herrumbre es un trabajo de reflexión, no es un trabajo dogmático, quiero provocar en la gente el meditar sobre este tema. Un tema que acontece diariamente en todo el mundo y no lejos de nosotros».

En esta coreografía, afirma Nacho, «la relación víctima y verdugo se expresa deforma hiriente. El miedo domina al más débil, la incertidumbre le enloquece mientras su verdugo le humilla, aniquilándole psíquica y físicamente. Toda la coreografía es como un grito, los intérpretes bailan en solitario para expresar la soledad de la víctima, mientras que utilizo el trabajo coral para mostrar la brutalidad. Me he centrado en la tortura de prisionero y carcelero, no contemplo la violencia doméstica ni la laboral, que en la actualidad acaparan la atención de los medios de comunicación, y que no deja de ser otro tipo de tortura».

Como es habitual en los trabajos de Nacho Duato, existe un intenso intercambio de ideas a la hora de crear una nueva coreografía, con los músicos y con los escenógrafos, que se convierte en una relación muy personal y dinámica. En esta ocasión, para Herrumbre el coreógrafo ha elegido a uno de sus colaboradores habituales, el escenógrafo iraquí Jaffar Chalabi, con quien ha realizado diversos trabajos. «Nuestra primera colaboración fue en 1999, con Multiplicidad. Formas de Silencio y Vacío, con música de Bach, fue un trabajo escenográfico muy espectacular, pues se consiguió un ensamblaje perfecto entre barroco y hightech, después también ha sido el autor de los decorados para mis coreografías

Ofrenda de sombras, Txalaparta, Castrati, White Darkness y Hevel. Juntos trabajamos muy compenetrados», afirma Duato.

«En el caso de Herrumbre el vocabulario coreográfico viene marcado por la expresividad del gesto», dice el autor, y continúa, «el miedo dibuja en el espacio las figuras, estilizadas como un grito, que es ahogado por la opresión». «Para esta obra he elegido la música de David Darling, una serie de solos para chelo electrónico, extraídos de su obra Dark Wood. Para contrarrestar esta música, en la que predomina el adagio, encargué una composición a Pedro Alcalde, con quien he colaborado anteriormente en numerosas ocasiones, y Sergio Caballero, codirector del Festival Sónar de Barcelona, a quienes les pedí una partitura que reprodujese la parte más brutal del tema: ruidos de metal, ambiente de cárceles, golpes, etc.»

NAVES DEL ESPAÑOL

MATADERO

Del 9 al 19 de julio de 2009

COBALTO y HERRUMBRE del 9 al 12

CHAPTER 10 y HERRUMBRE del 16 al 19

De jueves a domingo, 20.30 h.

Precio: 22 euros

Paseo de la Chopera 14

Metro: Legazpi

Cercanías: Embajadores

Autobuses: 6, 8, 9, 45, 78 y 48

COMPAÑÍA NACIONAL DE DANZA. Dir: Nacho Duato

♦ TEATROESPAÑOL ♦ 628 21 38 74

www.teatroespanol.es

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: