DIARIO DEL CICLO SOBRE JOSÉ FRANCISCO ARANDA

 

Aquí termina el ciclo y este diario que he ido escribiendo como recuerdo y homenaje a Aranda.

DOMINGO 1 DE FEBRERO DE 2009:

Hoy comienza el ciclo.

He venido pronto porque “Monsieur Verdoux”  es una obra maestra muy conocida y además está lloviendo. En días como este la gente se refugia en los cines. Aranda decía que el mal tiempo de Zaragoza es la razón por la que hay tantas personas cinéfilas en esa ciudad.

Ayer también vine, principalmente porque quería tomar unos folletos de la programación, y vi. una película protagonizada por Jerry Lewis. “The Geisha Boy”, dirigida por Frannk Tashlin en 1958.

Pregunté en la librería por el libro, pero el joven que atiende me respondió que ni lo tenían ni le habían anunciado que fueran a tenerlo.

 La película con Lewis, además de divertida, era tierna, pero a su vez pacifista: Como dice en el folleto de programación: “Un par de gags no solo hacen foco sobre la representación de la guerra, sino que cuestionan la mismísima posibilidad de llevarla a cabo” (elamante.com).

 Repartí los folletos en los buzones de los vecinos de la casa.

La de Chaplin ya la conocía, pero no recordaba la parte más antimilitarista de la obra: El asesino en serie representa en microcosmo el inicio del nazismo y la II Guerra Mundial. Chaplin llega a decir: “Si matas a una persona eres un villano, si matas a un millón eres un héroe”. Critica la guerra y el enriquecimiento de la industria armamentística en momentos de recesión económica. El negocio de la muerte. La rentabilidad de la guerra. Por otro lado es admirable la interpretación de la doble personalidad del personaje, la miradas, gestos y medias palabras resabiadas del asesino frente a las expresiones de ternura hacia su esposa inválida, su hijo y la prostituta, e incluso hacia el más simple de los seres vivos cuando salva al gusano para evitar que sea pisado. La educación de tolerancia y pacifismo que inculca a su hijo: “La violencia atrae violencia”, le dice. Genial.

Nosotros la tenemos en video, aunque ahora ya no tengo ningún reproductor de video para volver a disfrutarla.

La sala 1 de la Filmoteca estaba casi al completo, pero me ha apenado no ver a ninguna persona conocida. Al terminar he iniciado un aplauso que ha sido secundado tímidamente por algunas personas durante escasos segundos.

He traído más folletos para llevar mañana al colegio, y aún tengo bastantes para enviar alguno por correo.

MARTES 3 DE FEBRERO DE 2009

He entrado en la librería por si veía expuesto el libro, aunque ya me ha enviado un mail Charo aclarándome que hasta después de la presentación no lo van a poner a la venta.

A las 19:15 han depositado en el primer cajetín bajo la vitrina del vestíbulo, las hojas volanderas con la referencia de la película de hoy: “Haxan”. He tomado unos cuantos. He estado leyéndolo mientras esperaba a que abrieran la puerta. Yo no conocía esta película y por lo que he leído es una favorita de los surrealistas, por la libertad narrativa así como por el anticlericalismo. Parece ser que inspiró a Buñuel para hacer ”L´Age d´or”. Esto justifica su inclusión en el ciclo de Aranda. Intentaré buscar en el libro sus referencias a la película, ya que el texto de la octavilla está firmado por Chris Fujiwara.

 He entrado el primero y he vuelto a la fila 7 asiento 1.

Al empezar la película me pareció que habría una buena media entrada, pero al acabar me he fijado que realmente estaba bastante lleno. Desgraciadamente ningún rostro amigo, ni siquiera del grupo surrealista.

Me ha parecido muy interesante, en realidad es como un documental, con escenas de ficción. Se trata de un tratado de brujería que plasma creo que de modo bastante didáctico pero a su vez ameno las realidades, las fantasías, los métodos inquisitoriales, los instrumentos de tortura. Me parece muy interesante la parte final donde se hace un análisis paralelo entre las brujas de la Edad Media y las ancianas actuales, las quirománticas y las enfermedades mentales como la histeria y la cleptomanía.

Lo que más me ha gustado es que no parece haber perdido frescura y actualidad. Es una película muda de 1922 y considero que el tema está tratado de forma muy avanzada para su época. Con mucho humor, con desnudos, con imágenes, con respeto hacia la Iglesia Católica pero a su vez con mucha crudeza en las denuncias. Y sobre todo al tratar de la época actual parece referirse al siglo XXI, denunciando la soledad de las personas ancianas en los asilos, la incomprensión de las familias hacia  las personas enfermas mentales… En definitiva es una obra maestra.

MIÉRCOLES 4 DE FEBRERO DE 2009

¡Por fin!, me he asomado por el cristal de la librería y he visto el libro expuesto en la mesa central. He entrado y he comprado dos ejemplares,.

Ahora tengo la impresión de que eran los únicos que tenían, porque me acabo de asomar y he comprobado que no han repuesto. En cualquier caso me siento orgulloso de haber sido la primera persona que adquiere el libro.

He tomado también varias hojas volanderas de la película de hoy, “La pasión de Juana de Arco”. Recuerdo que ya vinimos a verla aquí mismo Manolo y yo. A él le interesaba mucho por el tratamiento expresionista de los planos claroscuros, y por supuesto por las referencias que guardaba de Aranda quien consideraba a Dreyer uno de los mejores directores de todos los tiempos. También destacaba el hecho de que aparecía Antonin Artaud como actor.

He estado leyendo el texto que Aranda escribió ¡en 1955! sobre Dreyer, me ha parecido de una calidad magnífica. Una reflexión no solo sobre el trabajo del director, sino, a través de él, de la vida, la historia, el devenir. Me ha dado la impresión de que al desgranar el pensamiento de Dreyer, lo estuviera asumiendo como propio. Me he sorprendido al terminar la lectura y  comprobar la fecha. Aranda, era desde luego un escritor muy bueno y convincente.

He entrado a las 19:15, por supuesto estoy sentado en la fila 7, asiento 1. Cuando venía con Manolo también solía buscar la fila 7, en este y en otros cines. Me acordaba de un programa de televisión sobre crítica de cine titulado “Fila 7”.

La película, por supuesto es una joya, especialmente por los primeros planos de los rostros, con sus rasgos, gestos, miradas, movimientos…Ojos y lágrimas son protagonistas continuos. El argumento es bastante anticlerical. Me ha llamado la atención una de las preguntas que en varias ocasiones le hacen los jueces a Juana: ¿No necesitas a la Iglesia?. A propósito de que ella como creyente, consideraba más importante su vínculo con Dios que con la Iglesia. Muestra que la espiritualidad no tiene nada que ver con el clericalismo. Por otro lado, le insisten varias ocasiones sobre el hecho de ir vestida de hombre, como algo impúdico, parece como si en realidad se hubiera tratado de un juicio contra el travestismo. La escena de la quema en la hoguera me ha recordado las pinturas que hizo Kleiman de Giordano Bruno. Una película muy plástica. 

 JUEVES 5 DE FEBRERO DE 2009:

Ante todo, quiero dejar constancia escrita de mi profundo agradecimiento. Tanto a las personas que desde la mesa se acordaron de Manolo, como a todas las que asistieron al acto. Ayer sí que me sentí arropado.

Al llegar ya estaban esperando algunos familiares y amigos a quienes yo había anunciado que empezaría a las 19:30, antes de que se produjera el cambio de horario. En cualquier caso no tuve descanso en esa hora saludando a quienes iban apareciendo por el vestíbulo del Cine Doré. 

No tuve tiempo de hablar detenidamente con todos, en muchos casos me limité al saludo, sobre todo en los últimos minutos antes de las 20:00 en que ya entré en la sala.

Como todos estos días previos, la sala estaba casi al completo, pero esta vez daba gusto mirar a un lado y otro y reconocer a mis amigos.

La presentación fue concisa, amena e ilustradora de la personalidad de Aranda. Creo que se destacó muy oportunamente su cosmopolitismo,  su humor, su progresismo, su compromiso con la cultura, con la poesía y con la libertad, y por supuesto su ingente y tan relevante labor como crítico.

Breixo y Charo fueron muy amables y David Robinson y Basilio Martín Patino recordaron como amigos y de forma muy cariñosa la parte más humana y humanística de Aranda. Reconocí en sus palabras, las experiencias que Aranda había reflejado en la correspondencia  a Manolo que he leído recientemente. Daba gusto constatar que aquello que Aranda destacaba también fue memorable para sus amigos.

Las películas fueron todas deliciosas. Creo que excepto la última, ya había visto el resto en algunas sesiónes especiales de cortos, junto a Manolo.

La que más me gustó fue “Glass” de Bert Haanstra, la visión plástica de la labor de los sopladores de vidrio, me recordó nuestro viaje a Venecia, en la isla de Murano, puse observar en directo esta labor y me impresionó por su capacidad de generar poesía en cada moviento de manos y gestos del rostro. Yo hice en aquel caso varias fotos algunas de las cuales utilicé posteriormente en mis obras. Pero esta película recoge toda esa poesía con un fondo musical muy compenetrado y un montaje admirable y una dulce delicadeza cinematográfica. Un poema visual.

“Zoo”, también de Haanstra, es sobre todo un ejercicio de humor.

“Lines. Horizontals” de Norman McLaren” la recordaba perfectamente, y creo que la vimos junto a otras del mismo autor con dibujos geométricos. Me recordó las pinturas de Sempere que tanto gustaban a Manolo.

“Unos chicos, unas chicas” de Nadia Werba no la conocía y tenía mucho interés por verla. En la correspondencia con Manolo, Aranda aludía a esta película, decía algo así como que “un grupo de jóvenes me han cogido para que aparezca en un corto con ellos…”. Destaco que en el argumento se hace hincapié en la moda de llevar el pelo largo y en dicha correspondencia, Aranda le dice en un determinado momento a Manolo que va a dejarse el pelo largo por principios. “Por que ahora que ya no nos meten el cárcel por llevarlo”. Parece ser que lo llevó durante un breve periodo de su vida.

 La cena en Casa Patas fue muy agradable gracias especialmente a la amena charla de Ian Gibson quien nos contó muchos detalles de su trabajo en torno a Buñuel y de la relación de éste con Lorca y Dalí. Me dio mucho gusto volver a oír nombres de la cultura que Manolo siempre reseñaba como Pepín Bello, Ramón Gómez de la Serna,…en algunos momentos me parecía estar escuchando hablar a Manolo.

Gracias especialmente a Charo por hacer posible toda esta noche y haberme hecho copartícipe de ella.

VIERNES 6 DE FEBRERO DE 2009-02-07

Estoy sentado en mi asiento preferido y me ha llamado la atención que unos jóvenes que venían tras de mi ha hecho alusión de que la mejor es la fila 7 por que habían visto el programa de televisión “Fila 7”. Hay otras personas que tienen mis mismas referencias.

 He tomado una merienda-cena en la barra. Recuerdo que habitualmente comentábamos que la cocina tenía una excelente calidad. La tarta de espinacas está deliciosa.

En la cola, mientras esperaba para entrar en la sala, he estado leyendo la hoja volandera con la crítica de Aranda a la película de hoy: “Canciones para después de una guerra”.

Por supuesto ya la hemos visto varias veces, aquí y en televisión. Es la obra maestra de Patino. Por la hoja me he enterado de los avatares con la censura y su indignante final a manos de un diletante. Afortunadamente se ha podido rescatar para la historia del cine y de la cultura españoles y universales.

He oído comentarios alusivos a que es penoso que venga poca gente a verla. (Al final la sala estaba bastante llena como de costumbre). También se ha comentado que debería ser de visionado obligatorio en los colegios para que el alumnado conozca y no olvide su historia.

Entre las escenas que más me han impresionado quisiera destacar la canción “Yo te diré”, de la película “Los últimos de Filipinas”. Su contenido me ha emocionado trasladado a la ausencia de Manolo. También a mí me falta su risa, sus besos, su despertar…

“Yo te diré,

porqué mi canción,
te llama sin cesar,
me falta tu risa, me faltan tus besos, me falta tu despertar.

Yo te diré,
porqué mi canción,
se siente sin cesar,
mi sangre latiendo, mi vida pidiendo que tú no te alejes más.

Cada vez que el tiempo pasa se lleva una flor,
pienso que nunca más volverás amor.

No me abandones nunca al anochecer
que la luna sale tarde y me puedo perder.

Y así sabrás,
porqué mi canción,
se siente sin cesar,
mi sangre latiendo, mi vida pidiendo que tú no te alejes más.”

 

En otro sentido me llamó la atención la relectura que fui haciendo mentalmente del texto de la canción “Bien pagá”. ( de Ramón Perelló  y Juan Mostazo)

Me imaginaba que se le hablaba a la patria. Quienes habían perdido, se iban al exilio despechados y orgullosos de haber defendido su patria y le decían “Na te debo, na te dido , me voy de tu vera”,

 “He pagao con oro” refiriéndose a su sangre.

 “No maldigas paya, que estamos en paz” refiriéndose a los ganadores que renegaban de los “rojos” como si la guerra la hubieran empezado los leales al gobierno.

 “quiero a otra…me dio solo un beso”, referido a la otra España, la republicana que tan poco tiempo se pudo saborear.

“No me eches en cara que to lo perdiste también a tu vera yo lo perdí” en el sentido de que en los dos bandos hubo muchas bajas.

En una escena se ve como desentierran los cadáveres de los asesinados por el ejército republicano y les daban sepultura digna y honores, algo que ahora se niegan a que lo hagan los del otro bando tras 50 años de indignidad. Postura de las más inhumanas y nazis de la actual derecha española.

“Na te debo

Na te pido

Me voy de tu vera, olvídame ya

Que he pagao con oro tus carnes morenas

No maldigas, paya, que estamos en paz

 

No te quiero

No me quieras

Si to me lo diste, yo na te pedí

No me eches en cara que to lo perdiste

También a tu vera yo to lo perdí

 

Bien pagá

Si tu eres la bien pagá

Porque tus besos compré

Y a mi te supiste dar

Por un puñao de parné

Bien pagá, bien pagá

Bien pagá fuiste, mujer

 

No te engaño

Quiero a otra

No creas por eso que te traicioné

No cayó en mis brazos

Me dio solo un beso

El único beso que yo no pague

 

Na te pido

Na me llevo

Entre esas paredes dejo sepultas

Penas y alegrías, que te doy y me diste

Y esas joyas que ahora pa’ otro lucirás”

 

Y por último me gustó volver a ver una secuencia de “Frivolinas”, el payaso que hace magia y que se desarrolla en el mismo escenario de cine Doré.

Disfruté de la película como nunca lo había hecho antes.

SÁBADO 7 DE FEBRERO DE 2009:

Hoy se cumplen 19 años de nuestro primer encuentro.

Para celebrarlo he comido con un amigo y tras separarnos he caminado hacia el “Estanque de las Campanillas”. Hoy brotaba agua en nuestro honor (también de mis ojos). He releído el cartel explicativo donde datan el estanque en el siglo XVII con la creación del Jardín del Buen Retiro. Me interesa mucho su expresión en el arte y por eso me anoté los grabados de Pieter Van Den Berge del XVII y los aguafuertes de Louis Meunier de 1665.

Pasé por casa a por mi cuaderno de notas y la cámara y me vine a la Filmoteca. Hoy tengo programa doble dentro del ciclo de Aranda.

SABRINA de Billy Wilder, 1954, con Audrey Hepburn y Humphrey Bogart,

Ya la hemos visto aquí tras leer la hoja volandera tengo la impresión de que Manolo conocía muy bien esta crítica de Aranda. Me hacía comentarios destacándome precisamente las escenas en las que se ponía en evidencia la falta de delicadeza de la clase rica norteamericana en contraposición con la educación europea parisina de la hija del chofer.

De hecho Manolo admiraba los buenos modales de Aranda y de cualquier otra persona, decía de ellas que eran muy “British”. Era muy crítico (en la acepción negativa) con quienes exhibían falta de “saber estar” especialmente si por otro lado se las daban de personajes importantes.

He leído la hoja volandera de “Senderos de Gloria”, y con todos mis respetos hacia Yann Tobin quien la firma, he notado enseguida que no era un texto de Aranda. Cuando leo los de Aranda siento que es poco descriptivo (en comparación con Tobin) y muy vivencial. Sus críticas son una afirmación de sus principios éticos (e incluso estéticos). La hoja sobre “Sabrina” es casi un poema en prosa. El encanto está tanto en el contenido como en la forma. Podría decir que escribe con el corazón más que con el cerebro y con su personalidad más que con su formación; aunque evidentemente sin descuidar la última.

La película ha sido encantadora y el público (lleno absoluto) ha aplaudido entusiasta al finalizar la sesión.

SENDEROS DE GLORIA de Stanley Kubrick, 1957.

He salido de “Sabrina” y me he situado el primero en la fila de entrar. He tenido aún oportunidad de tomar rápidamente en la barra una porción de quich de espinacas con huevo, deliciosa.

Era de las pocas del ciclo que o no había visto o no la recordaba en absoluto.

Y ha sido una muy agradable sorpresa porque el contenido es antimilitarista.

Se manifiesta contra los juicios militares que son una pantomima que nada tienen que ver con el concepto civil y civilizado de justicia y enjuiciamiento. Se denuncia lo injusto de acatar el principio de obediencia ciega al que son sometidos los soldados dejando sus actos expuestos a las veleidades de sus “superiores”; la hipocresía de los capellanes militares que pretenden que cuando una persona es condenada a muerte la única ayuda posible es rezar; y muy relevantemente se ponen continuamente en entredicho los conceptos de valentía y cobardía. Incluso hay una referencia en contra del sentido del patriotismo. Todo un tratado de Objeción de Conciencia y yo sin conocerlo.

Lleno absoluto. Un comentario de pasillo a propósito de la falta de asientos libres: “Pues ni que pusieran una película buena”.

DOMINGO 8 DE FEBRERO DE 2009:

Hemos entrado a las 17:00 y aunque aún falta media hora la cola llegaba a la puerta de la calle lo que me ha producido mucha emoción. Por una vez se me han adelantado a mi asiento preferido, pero estoy sentado en la 7- 7 (Fila 7, asiento 7).

No han sacado aún la hoja volandera (voz en off: más tarde he comprobado que algunas personas la estaban leyendo, también me he fijado en alguien que leía el texto de Manolo).

Pero ya sabemos que “Candilejas” es una obra magnífica. No recuerdo bien el argumento aunque sé que trata de teatro, lo que sí recuerdo es la música y la ternura que emana de los personajes.

Aunque sé (o supongo) que la mayoría de las personas asistentes a las proyecciones no conocían la figura de Aranda, me da mucho gusto ver las largas colas y los llenos de sala en las películas que se han programado para homenajearle.

 

Creo que demuestran a su vez que el criterio de Aranda era muy acertado, que las películas que él recomendaba y los directores que elogiaba y encumbraba eran tan buenos que han resistido el paso del tiempo. Casi 60 años de “Limelight”, (pero casi 90 años de “Haxan” o “La Pasión de Juana de Arco”) y siguen interesando a todo tipo de público. Veo por la sala a personas de 20 a 70 años, elegantes o desaliñadas, modernas o tradicionales, solitarias o grupales. Y es de suponer que en gran parte cinéfilas.

Estoy contento y orgulloso. Hoy también tenemos lleno absoluto.

Después de verla he terminado emocionándome.

La principal sorpresa que no recordaba era que actuaba Búster Keaton. Me ha dado gusto verlo actuar ya mayor en un breve papel y con una caracterización que me recordado a Groucho Marx.

Chaplin aparece bastante envejecido pero mantiene la creatividad y frescura, algunos tics del clásico Charlot, pero sobre todo una profundidad emotiva y a la vez cautivadora.

La música, que es otra de las grandes protagonistas, es memorable y he descubierto que ha sido compuesta por el propio Chaplin. Era un verdadero genio.

El argumento es un tratado sobre la alegría de vivir, de superar las dificultades y las limitaciones.

Pero la escena final de la muerte del protagonista me ha impresionado.

SÁBADO 14 DE FEBRERO DE 2009

Ayer, sábado 14 de febrero de 2009, fui a ver una nueva proyección del homenaje a José Francisco Aranda que ha programado la Filmoteca Española.

Tras comer con unos amigos, fuimos caminando hasta el Cine Doré. No llevaba la cámara ni el cuaderno de notas.

Estuve leyendo la hoja volandera mientras esperaba, donde aparece un extracto del libro de Aranda “Biografía Crítica de Luís Buñuel” referido a la película que proyectaban: “L´Âge d´or”.

Aunque la he visto varias veces, leer previamente la crítica ha hecho que descubriera o reinterpretara detalles que se me habían pasado por alto en anteriores visionados.

El original es de 1930, (ha sido restaurada recientemente en los años noventa), y Aranda destaca el hecho anticipatorio de que se presenta una sociedad abocada a un próximo cataclismo, y aunque en su momento pareció exagerado, pocos años después estalló la guerra mundial (tras la “civil” española).

En la película hay escenas en las que vemos edificios que se derrumban y multitudes que huyen como de bombardeos. Me recordaron las manifestaciones que plasmó más tarde Juan Genovés en pintura.

Considero que, de todo el ciclo, esta es la más relacionada con la personalidad de Aranda. Él era surrealista, poeta y anticlerical, y estos tres conceptos aparecen muy explícitos en la pantalla.

Como ya he comentado referido a otras películas, cuando Aranda hace una crítica parece estar hablando de su propia obra, porque asume el guión como modelo ideológico propio. En este caso es evidente la carga política y poética que Aranda defiende en el libro.

A mi, me interesa más la parte poética, es deliciosa la escena del carromato con labriegos atravesando el salón palaciego en medio de los invitados de la alta burguesía. ;muy buñuelesca, muy aragonesista, muy propia incluso de un collage de su hermano Alfonso. Pero sobre todo muy humanista. Para mí la mejor escena de la película. Pero yo ni soy crítico de cine ni la he estudiado muy a fondo.

El público en esta sesión ha sido muy inferior a la media del ciclo, escasa media entrada, supongo que influye que por su agresividad, puede ser difícil de tragar a la hora de la sobremesa. Aunque tal como yo la veo las escenas políticamente y socialmente más violentas están compensadas con los detalles poéticos como el narrado anteriormente, o el de la vaca en la cama, el señor con el pan a la cabeza, o las mismas escenas de fetichismo erótico.

Ha sido la única película que he visto durante la semana, y la próxima solo veré el miércoles, a las 22:20h, “Ciudadano Kane”. Tanto si la habéis visto ya (que seguro), como si no (improbable), os recomiendo que no os la perdáis.

MIÉRCOLES 18 DE FEBRERO DE 2009

He estado leyendo la hoja volandera que desgraciadamente no va firmada por Aranda. Digo que desgraciadamente con todos mis respetos a la labor de Roger Leenhardt, y por supuesto de la filmoteca. Pero siento que, por un lado se nos priva de la literatura del homenajeado, ya cambio el texto que lo sustituye no m acaba de llenar, lo veo excesivamente técnico, de análisis de planos, montajes, fotografía…

Ciudadano Kane, como la mayoría de las ciclo, ya la he visto con Manolo, creo que tanto en la filmoteca como en televisión, sin embargo no tengo una noción clara del argumento, más que la acabo de leer en la hoja volandera. Sé que es por supuesto una de las grandes joyas de la historia del cine de todos los tiempos.

Hace unos días recibí en el blog un reconfortante apoyo a mi entrada sobre el “ciclo de Buster Keaton en la filmoteca”, me decía: “excelente nota del más grande de la historia del cine todo…y no exagero una palabra…”, El autor me recomendaba a su vez que visitara su blog, que titula: “Cuando el arte ataque”,y donde hay una entrada sobre Keaton y Chaplin, “El por qué Búster Keaton es mejor que Charles Chaplin”. Ayer entré y le dejé un mensaje. Me gustó ver algunas escenas que tiene en video, entre ellas la escena de “Limelights” en la que aparece Keaton tocando el piano para Chaplin.  

No quería dejar de reseñar esta experiencia, pero volviendo a “Ciudadano Kane”, he tenido una mala experiencia, me ha entrado el sueño, es normal en mi tratándose de una proyección que ha empezado a las 22:20, salíamos cerca de las 12:30, y yo a esas horas soy hombre muerto. Y más después de cenar un deliciosa pastel de espinacas y queso con una manzanilla.

Me he perdido mucho contenido de la película, me ha costado seguir el hilo argumental. Había momentos en que el público, que volvió a ser masivo por cierto, se reía y yo me había perdido la frase ingeniosa o cómica. Al final no conseguí enterarme de la relación entre la palabra “Rosebud”, la bola de cristal que se rompe y la puerta de madera que se echa al fuego en la última escena donde aparece escrita la palabra. Tendré que volver a verla.

En cualquier caso pude disfrutar de la actuación de Welles en varias escenas deslumbrantes como cuando tras dejarle la esposa destroza un montón de objetos y al final salva la bola de cristal diciendo la palabra clave de la película, y desde luego la escena final, que no recordaba y que me resultó impresionante con la inmensa cantidad de cajas de embalaje abiertas y objetos descolocados que estaban destinados al fuego.

SÁBADO 21 DE FEBRERO DE 2009

No me había dado cuenta de que esta película, “La prima Angélica”,  estaba programada en el ciclo Aranda hasta el último momento, ya que en el folleto de la programación mensual aparece compartida con el ciclo de Recuerdo de Rafael Azcona.

La he visto hace poco tiempo en televisión, y por supuesto ya la habíamos visto Manolo y yo en la filmoteca y es posible que alguna otra proyección televisiva.

Recuerdo sobre todo la magnífica interpretación de José Luís López Vázquez, un actor con hermosos registros dramáticos y de ternura que desgraciadamente ha sido desaprovechado por el cine español del franquismo. Esta película junto con “La cabina” y pocas más se podrían salvar de su carrera, como actor cómico de comedia no recuerdo una solo actuación memorable. 

También recuerdo que el guión gira en torno a los años de la guerra civil. De hecho curiosamente tenía la impresión de que se trataba de una película de la transición,

Ahora veo en la hoja volandera firmada por Aranda y extraída del libro, que en realidad es de 1974, aún estaba vivo y activo el dictador (aunque realmente menos activo). Por ese motivo Aranda califica al director de Valiente.

Mientras espero, he fotografiado el libro expuesto en el escaparate de la librería acordándome de una foto que me mostró Manolo de un escaparate donde se exponía otro libro de Aranda (creo que la biografía de Buñuel) y que Aranda quiso fotografiar con encantador e ingenuo orgullo creador.

Tras la proyección he fotografiado algunos fotogramas expuestos en las vitrinas interiores del cine.

La sala ha estado bastante llena.

Volver a verla me ha confirmado en que la película era bastante atrevida para la época, con detalles surrealistas de crítica política como el falangista con el brazo entablillado en posición de saludo franquista, o la familia franquista atemorizada porque creían estar siendo atacados por los rojos y resultó que en realidad eran los “suyos” quienes disparaban. Y desde luego la imagen de la monja presuntamente estigmatizada de cuyo pecho sale un gusano que recuerda la idea de los putrefactos de Lorca y Dalí.

Y en otro sentido también era muy atrevida en los planos con bastante desnudo (de mujer), y escena casi filopederásticas.

La canción de “Rocio” cantada por La Argentina encuadra musicalmente la época con dulzura, nostalgia y elegancia.

Me ha gustado mucho.

MARTES 24 DE FEBRERO DE 2009

Hoy he visto la película “El acorazado Potemkin”, de Eisenstein, 1925

No han sacado hoja volandera, aunque ya la había visto, la verdad es que no recordaba más que algunos detalles como el crucifico que se clava en el suelo de madera o el lema “Uno para todos y todos para uno”. Seguramente la primera vez que la vi. me llamó la atención porque desconocía el origen de la frase que más tarde hicieron muy popular “Los tres mosqueteros”. Recuerdo que lo comenté con Manolo.

No ha habido tanto público como en anteriores sesiones, menos de media entrada.

La película es muy interesante, sobre los inicios de la Revolución Rusa, centrada en denunciar los abusos de la clase burguesa en el poder representada por los oficiales de marina del acorazado y los cosacos de la ciudad (Odesa). Ambos no dudan en utilizar la violencia contra los marineros y la población civil respectivamente.

Tiene detalles muy vanguardistas como cuando un oficial uniendo los dos óculos de sus anteojos plegables, observa a modo de lupa los gusanos de la carne. O el velatorio del marinero asesinado en el que el propio difunto sostiene la vela entre sus manos. Y desde luego el crucifijo que me imaginaba que iba a ser utilizado como puñal.

También hay escenas que me han parecido de una gran plasticidad y belleza, como la madre con el niño en brazos que me recordó a la madre del Guernica de Picasso. La imagen de los marineros durmiendo en hamacas, la izada de banderolas con el significado “Uníos a nosotros”,

Y desde luego me han gustado mucho los detalles de acción noviolenta: El marinero que apela a los guardias que van a fusilar a los compañeros que habían sido despersonalizados tapándoles con una lona, con la pregunta “Hermanos, ¿A quien vais a disparar?”,  haciéndoles desistir del propósito. Las mujeres que deciden ir a implorar a los cosacos que no les disparen. La madre que se acerca con su hijo en alto diciendo “No disparéis, mi hijo está muy mal”, y que desgraciadamente es abatida. La izada de banderolas “Uníos a nosotros”, que también da resultado positivo y pone el final feliz.

Encantadora.

Después he paseado por el recorrido que solíamos hacer juntos, terminando por admirarme de una performance de una joven alada levitando y he entrado en la iglesia de San Ginés para contemplar las pinturas tan buenas que adornan sus paredes. Os recomiendo esta visita.

 

VIERNES 27 DE FEBRERO DE 2009-02-28

Hoy proyectan la última película del homenaje a Aranda, la repetirán el domingo 1 de marzo a las 22:00 horas.

 

Aunque “El proceso” de Orson Welles es una película muy conocida, debo confesar que no la recuerdo. Supongo que con Manolo habremos venido alguna vez a verla a la filmoteca, pero no recuerdo el argumento.

 

Por lo que he leído en la hoja volandera de Aranda, trata de cuestiones sociopolíticas como persecuciones policiales y racismo, que Kafka centró en su novela en el caso de los judíos en Praga, pero que Welles actualizó con el fin de hacerla intemporal y quiso trascender a cualquier colectivo perseguido.

 

Tras ver la película, que ha tenido lleno casi absoluto de sala, he comprobado que sí la había visto, recordaba algunas escenas como las persecuciones de las mujeres o las escenas con miles de mesas con máquinas de escribir.

 

Debo confesar que desgraciadamente he tenido momentos de somnolencia que han hecho perderme algunos diálogos (no ha sido tan grave como con la película “Citizen Kane”, aunque tal vez el problema es que en esta película cada frase era realmente imprescindible para entender el entramado, Desde luego tendré que volver a verla, pero por supuesto no a las 22:00 horas.).

 

La impresión general que he tenido del argumento es que en realidad se estaba haciendo un autoproceso interior. Como un continuo examen de conciencia de quienes somos y cual es nuestro lugar y nuestro fin en la vida. Es la conclusión que saqué de la parábola inicial del hombre que llama a las puertas de ley, pero no puede entrar, espera toda su vida y al final la puerta se cierra. Pero también saqué esa conclusión de los diálogos con la policía (y con otros personajes, como la señora que se lleva la maleta de la corista), en los que no se responde a sus preguntas sino que se invita a autointerrogarse ¿cree usted que es inocente?. Y de las escenas con el abogado interpretado por Welles, en las que a modo de psicoanálisis parece que el objetivo es hacer que aflore su propia dignidad como ser humano.

 

Esta escena en la que Welles pide que el otro cliente se despersonalice y se humille suplicándole de rodillas e incluso besándole la mano, me parece la mejor de la película. Me recordó cuando se me abrió un proceso por injurias al ejército y el abogado de oficio que me nombraron, abriendo un maletín repleto de imaginería religiosa (cristos y vírgenes), me pidió que entrara sin rechistar en el cuartel, me retractara de todo lo que había dicho y pidiera perdón. Por supuesto produjo en mi el mismo rechazo que en Anthony Perkins, (que por cierto es un actor fantástico) e inmediatamente que salió por la puerta me lancé a buscar un abogado que me defendiera de verdad.

 

En definitiva, por supuesto que estoy de acuerdo con Aranda en considerar que es una película de las mejores de la historia del cine.

 

Aquí termina el ciclo y este diario que he ido escribiendo como recuerdo y homenaje a Aranda.

 

Como resumen final quiero reflejar que ha sido una selección muy completa, muy bien escogida, de las películas que Aranda consideraba las mejores y que a juzgar por el público, es una opinión compartida tanto por especialistas como por aficionadas y aficionados en general.

 

Hemos podido ver 16 películas incluyendo los cortometrajes del día de la presentación del libro. Se han realizado 17 proyecciones incluyendo la del domingo 1 de marzo y contando como única proyección la de los cuatro cortometrajes del día de la presentación del libro.

Se han proyectado dos veces solo cuatro películas: “Monsieur Verdoux”, “Sabrina” y “Paths of Glory” y “Le Procès”.

 

Creo que se ha dado una visión muy global y comprehensiva del universo cinematográfico de Aranda, donde han cabido cortometrajes, documentales, películas de contenido poético, surrealista, sociopolítico y humanista. Españolas y universales. Abarcan un período de la historia del cine que va desde 1922 (“Háxan”) a 1974 (“La prima Angélica”).

 

Se han impreso lo que yo llamo “hojas volanderas” (en recuerdo de la inolvidable exposición  “Verso e imagen, del Barroco al siglo de las Luces”, organizada por la Calcografía Nacional de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en 1993), de todas las películas, excepto de “El acorazado Potemkin”. La mayoría contenían textos de Aranda extraídos del libro “La fabulación de la pantalla”. Esto ha contribuido a dar a conocer la obra de Aranda al gran público. Desgraciadamente no son textos que se suelan guardar. Y, desgraciadamente, se dan casos como el que tuve ocasión de ver precisamente ayer, de un joven que dijo que ya tenía la hoja de anteriores proyecciones y no quiso leer la del texto de Aranda.

 

El éxito de público, en general ha sido excelente. Doy desde aquí una vez más las gracias a la Filmoteca Española por programar este ciclo, editar este libro y estas hojas volanderas, y espero que no sea la última vez que vea el nombre de Aranda en el Cine Doré.

 

 

 

 

 

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1 Response so far »

  1. 1

    cerebrin said,

    Muy interesantes tus reflexiones sobre las películas del ciclo, especialmente las que dedicas a “Canciones para después de una guerra” que me parecen muy suculentas.

    Un saludo.


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