UN SUEÑO CON MANOLO

Esta madrugada del martes 27 de enero de 2009, he soñado con Manolo.

Lo extraordinario es que al despertar me he acordado de gran parte del sueño, habitualmente suelo olvidarlo todo y como mucho tener una vaga idea de que lo había vuelto a ver.

 

Íbamos caminando por una calle con tiendas de Rastro. Esto puede ser una reminiscencia de las muchas visitas que hicimos juntos al Rastro de Madrid, especialmente durante los años en que fui propietario del semisótano de la calle Bastero. Pero también de las visitas que siempre hacíamos durante nuestros viajes por España y por el mundo a los mercados callejeros y tiendas de anticuariado.

 

Ví una pequeña escultura de un personaje que, en un primer momento me recuerda a Pío Baroja por el rostro con gafas circulares y posiblemente por la vestimenta tipo abrigo largo. No es que yo sea especialmente admirador de Baroja, pero por relación con la literatura, me atrae aquella escultura y me agacho a examinarla.

 

No sé si es que en realidad lo era y yo me había equivocado, o que por razones inexplicables se transformó en una muñeca, incluso creo recordar que me fijé en que tenía cabello largo en contraposición al poco pelo de Baroja.

 

La cogí y me fijé en que estaba articulada de la misma forma que la marioneta de Bali que tenemos (creo que adquirida en alguna ciudad de Gran Bretaña, aunque no estoy seguro): Al girar la base, gira la cabeza. Leo una inscripción en dicha base donde indica que es de Setúbal, me hago un poco de lio al interpretar si estaba hecha a mano o no lo estaba.

 

Este detalle de Setúbal es reminiscencia de nuestros viajes a Portugal.

 

Tiene una etiqueta con el precio: 22,5 euros. Manolo regatea al tendero para que me lo deje en 20 euros. Siempre que visitábamos tiendas de anticuarios o mercados callejeros y yo quería comprar algo, le pedía a él que regatease por mi, porque me da mucho apuro hacerlo. El señor entró en la tienda.

 

Yo saqué la cartera para buscar un billete y Manolo me dijo que lo dejase, que él me lo iba a pagar como compensación porque yo estaba acompañándole.

 

Este comentario me hace llorar y entre lágrimas le digo que si le acompaño es porque me da mucho gusto estar con él, y que si me hubiera quedado en casa lo estaría pasando muy mal.

 

Aquí me desperté.

 

A menudo, cuando llegaba a casa, Manolo salía a hacer alguna gestión de bancos, de gestoría, de inmuebles, compras o simplemente a dar un paseo y yo le acompañaba, él solía decirme que no era necesario, pero a mi me gustaba hacerlo.

 

Durante la enfermedad, siempre me animaba a que saliera, a que no estuviera todo el tiempo con él en el hospital, pero yo le decía que me gustaba mucho estar con él.

 

Me ha gustado mucho soñar con él.

 

PIO BAROJA:

Pío Baroja y Nessi (San Sebastián, 28 de diciembre de 1872Madrid, 30 de octubre de 1956), escritor español de la llamada Generación del 98.

Baroja cultivó preferentemente el género narrativo, pero se acercó también con frecuencia al ensayo y más ocasionalmente al teatro, la lírica (Canciones del suburbio) y la biografía.

El propio autor agrupó sus novelas, un poco arbitrariamente, en nueve trilogías y una tetralogía, aunque es difícil distinguir qué elementos pueden tener en común: Tierra vasca, La lucha por la vida, El pasado, El mar, La raza, Las ciudades, Agonías de nuestro tiempo, La selva oscura, La juventud perdida y La vida fantástica.

Defensor de una novela abierta, ya que considera ésta como un fluir en sucesión («La novela en general es como la corriente de la historia: no tiene principio ni fin; empieza y acaba donde se quiera.»), compone sus obras a través de una serie de episodios dispersos, unidos, muchas veces, por la presencia de un personaje central.

La mayor parte de los personajes barojianos son seres inadaptados, que se oponen al ambiente y la sociedad en la que viven, aunque impotentes, incapaces de demostrar energía suficiente para llevar lejos su lucha, acaban frustrados, vencidos y destruidos, en ocasiones físicamente, en muchas otras moralmente, y, en consecuencia, condenados a someterse al sistema que han rechazado.

El escepticismo barojiano, su idea de un mundo que carece de sentido, su falta de fe en el ser humano le llevan a rechazar cualquier posible solución vital, ya sea religiosa, política o filosófica y, por otro lado, le conducen aun marcado individualismo pesimista, y no por ello anarquizante.

A menudo se ha reprochado a Baroja su descuido en la forma de escribir. Eso se debe a su tendencia antirretórica, pues rechazaba los largos y laberínticos periodos de los prolijos narradores del Realismo, actitud que compartió con otros contemporáneos suyos, así como el afán de crear lo que denomina una «retórica de tono menor», caracterizada por:

Empleo del período corto.

Sencillez y economía expresiva: «El escritor que con menos palabras da una sensación es el mejor».

Impresionismo descriptivo: selección de rasgos significativos más que reproducción fotográfica al detalle característica de los minuciosos y documentados narradores del Realismo.

Tono agrio, selección de un léxico que degrada la realidad a tono con la actitud pesimista del autor.

Breves ensayos e intensos intermedios líricos.

Tempo narrativo rápido, cronotopo dilatado.

Diálogos respetuosos con la oralidad y la naturalidad.

Deseo de exactitud y precisión, rasgos estilísticos que confieren la amenidad, el dinamismo y la sensación de naturalidad y vida que el escritor pretendía para sus novelas.

http://es.wikipedia.org/wiki/P%C3%ADo_Baroja

RASTRO DE MADRID:

Debe su nombre a que en la zona donde se instala se ubicaban antaño varias tenerías o curtidurías en torno a la calle de la Ribera de Curtidores cerca del matadero que se encontraba en la ribera del Río Manzanares, por lo que al transportar arrastrando las reses ya muertas con sus pieles desde el matadero hasta las curtidurías, se dejaba un rastro de sangre. Una oscura leyenda atribuye también el nombre a la sangre que dejaban los condenados a garrote vil, que eran ejecutados públicamente en este lugar. El término también significaba las afueras, límite hasta donde alcanzaba la jurisdicción de los alcaldes de Corte.[

http://es.wikipedia.org/wiki/El_Rastro_de_Madrid

Setúbal es una ciudad de Portugal, es la capital del distrito, junto al estuario del Sado. Posee una superficie de 172,0 km² y la población alcanza a un total de 122.554 habitantes (censo de 2006). Setúbal es la capital del Distrito de Setúbal y tiene un puerto marítimo.

Historia  Lugar de antiguo poblamiento por sus restos paleolíticos y neolíticos, la ciudad fue fundado por los fenicios hacia el año 1000 a.c. La caída del Imperio Romano y la subsiguiente crisis del comercio marítimo llevó a la extinción de la población, que no resurgió hasta el siglo XIII. Conquistada por el duque de Alba (1580), la oposición antiespañola fue siempre potente (tumultos de 1588, 1594, 1603, 1628 y 1630) y en 1640 proclamó como rey de Portugal a Juan IV.

El centro histórico de la ciudad de Setúbal es un espacio comprendido entre dos murallas: una medieval y otra del siglo XVI. En este espacio se agrupa la mayor parte de los monumentos y edificios de interés histórico y artístico. Existe una cierta armonía entre los estilos gótico y barroco. Un terremoto sacudió la ciudad en el año 1755 y dejó huella en en algunos de estos edificios.

http://es.wikipedia.org/wiki/Set%C3%BAbal

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