1992 EXPO DE SEVILLA

1992 EXPO DE SEVILLA

Hacía pocos meses que Manolo se había operado del corazón, los doctores le habían recomendado que hiciese vida normal pero sin excesos. Estábamos en Agosto, previsiblemente un mes muy caluroso, sobre todo en Sevilla lo cual podía afectarle, a Manolo nunca le gustó el calor excesivo.

Sin embargo, se estaba ceebrando un acontecimiento muy relevante desde el punto de vista cultural y Manolo no quiso perdérselo. Hablamos mucho de ello, porque era un tema que veíamos constantemente en medios de comunicación.

Lo relacionábamos con la exposición universal de 1937 en París tan importante para la historia de la cultura española con obras como el “Guernica” de Picasso, “El pueblo español tiene un camino que conduce a una estrella” de Alberto, “La Monserrat” de Julio González o “El payés catalán en revolución” de Miró.

También la relacionábamos con la “Exposición Iberoamericana de Sevilla” de 1929, que ha dejado tantos edificios característicos azulejados, que marcaron un estilo arquitectónico repetido por toda España.

Por otro lado estábamos concienciados con las reivindicaciones de las organizaciones que protestaban a las puertas de la Expo contra el exterminio de los pueblos indígenas en América Latina.

Sopesamos pros y contras, especialmente la convalecencia tras la operación, yo no podría haber ido en ningún otro momento, sólo ahora tenía vacaciones, al final decidimos tomar el coche y viajar hasta Sevilla. Creo que fuimos en el Alfa Romeo. En principio iba a conducir solo yo, pero Manolo no podía resistirse a tomar el volante. Conducir ha sido a lo largo de su vida una de sus grandes pasiones y lo ha hecho hasta el último día.

Llegamos a la Expo, en el punto de información compramos pases para l3 días, conservo uno y preguntamos por alojamiento, nos indicaron que en la ciudad era imposible y que lo más cercano era en Gines, en un descampado había levantado unos prefabricados metálicos a modo de apartohoteles. Desayunábamos cada mañana en una cafetería cercana, tostadas de pan candeal con ajo, aceite y sal, delicioso. De allí tomamos un autobús a la expo y volvíamos a la noche a dormir acompañados del canto de los grillos que no paraban de chirriar en toda la noche y parte del día. El primer día de pase lo utilizamos el día siguiente a la llegada el 27 de agosto a las 12:17 minutos.

No llevábamos un orden preestablecido para visitar los distintos pabellones. El primer día empezamos a darnos cuenta de que algunos tenían colas de las que no se divisaba el final, que no estábamos dispuestos a hacer, y que sin embargo otros estaban más despejados. Fuimos buscando aquellos más fáciles, según las horas y los días, con lo cual al final habíamos visto un buen número de ellos, sin hacer largas colas ni perder mucho tiempo.

Del 27 al 29 de Agosto pasamos unos días muy agradables, no hizo apenas calor, incluso algún día cayeron unas gotas que refrescó más el ambiente. Manolo había puesto a prueba la nueva válvula y no tuvo ningún contratiempo, se sentía feliz, lleno de vida e ilusionado. Creo que fue un momento clave en su vida como un renacer. Un renacer pleno de cultura, de actividad, de afectividad y de futuro.

Por supuesto nos faltaron algunos pabellones y otros los ignoramos, pero creo que vimos suficiente para hacernos una idea de la importancia del acontecimiento y para conocer bastante de la cultura de gran parte del mundo, lo que nos animaría a conocer más y viajar a diversos países a lo largo de todos estos años. Se dividían en varios grupos: temáticos, países, comunidades autónomas y empresas  Aunque no los vimos todos, voy a recordar los contenidos de algunos aprovechando la información de la página de internet:

http://www.terra.es/personal/aranburo/pabellones.htm

Zona 1: Lago de España y Jardines del Guadalquivir

Espacio A: Pabellón de España y autonómicos,

Pabellón de España: El Pabellón se hallaba dividido en tres recorridos: Vientos de España (era el espectáculo Movimax), Tesoros de España (viaje a través de la pinacoteca más representativa) y Caminos de España (de contenido variado). La semiesfera que cubre exteriormente la sala Movimax es de bronce. El cubo sirvió como pantalla para proyecciones del espectáculo del Lago. Por cierto que vimos algún espectáculo musical y de fuegos artificiales, aunque solían ser nocturnos y no nos quedábamos demasiado tarde ya que teníamos que conducir hasta Gines.

Pabellón del País Vasco: En su cara externa se apreciaba los tres colores que componen la Ikurriña. En el interior, lo primero que encontrábamos era una simpática película: “Mi País Vasco”, la cual fue rodada en un formato especial que permitía su exhibición en una pantalla de 360º. Posteriormente, se exponían documentos e información variada sobre diversos personajes de esta tierra, así como importantes apuntes sobre su historia.

Pabellón de Cataluña: A modo de museo de arte contemporáneo. Por supuesto vimos mucho arte, siempre nos ha interesado especialmente la pintura y escultura.

Pabellón de Galicia: Los oscuros cristales exteriores lo hacían un bello edificio de arriba a abajo. Preciosa maqueta la de la Catedral de Santiago.

Pabellón de Asturias: Las gigantes piernas de caballos y las reproducciones de refinerías trasladaban al visitante a un ambiente verdaderamente del Norte. Se acompañaba de una buena sidrería.

Pabellón de Cantabria: Las cuevas de Altamira fueron traídas a los visitantes (no literalmente, claro). La relación de esta comunidad con el mar, su historia o la industria centraron los contenidos de este efímero pabellón que sirvió como “Guarida de los Piratas” durante la época del Parque Temático. Un interesante bar con productos de la tierra completaba a este buen pabellón, cuyos colores exteriores fueron los de su propia bandera..

Pabellón de La Rioja: Numerosas litografías y cuadros eran expuestos en la planta superior, mientras que la planta sótano albergaba una enoteca muy interesante.

Pabellón de Murcia: El submarino de Peral, el autogiro de Juan de la Cierva o el misterio de la Última Cena, entre otros contenidos.

Pabellón de la Comunidad Valenciana: Muestras de juguetes e importantes referencias históricas, como puede ser Luis de Santángel, quien colaboró en la financiación del primer viaje de Colón a América. Pero la actividad no sólo se centraba en el interior del perfectamente iluminado pabellón, sino también en el exterior. En el día en que se celebró la jornada de Valencia tuvo lugar una contienda de “moros y cristianos” y, a la noche, una interesante “cremá”.

Pabellón de Aragón: Todo aquello que se encuentre relacionado con la historia medieval de España lo podía encontrar expuesto el visitante a través de unas láminas en forma de hélice que formaban una especie de pasillo o “túnel del tiempo”. Los ascensores de cristal comunicaban las distintas plantas en las que también se podía contemplar y disfrutar la gastronomía, a naturaleza y las tradiciones y fiestas típicas de los aragoneses.

Pabellón de Castilla-La Mancha: Presentó lo mejor del arte e historia de la época medieval. Representación hecha en hojalata de Don Quijote y Sancho.

Pabellón de Canarias: Destacó la imitación de un observatorio astronómico, así como la venta de productos de la tierra.

Pabellón de Navarra: Su recorrido incluía un cine en formato 3-D, reproducción de una calle durante las fiestas de San Fermín (con toros incluidos) y un arroyo con salmones

Pabellón de Extremadura: Muchos pabellones emplearon el cristal como material para el suelo, pero ninguno pensó como Extremadura: utilizarlo también para la planta superior, de tal forma que los visitantes de las distintas plantas podían verse. La gastronomía fue casi lo mejor. Aunque no han faltado restos romanos o muestras del potencial económico de la región. Yo recuerdo especialmente una cortina de agua de techo a suelo que nos llamó mucho la atención.

Pabellón de Baleares: Muy centrado en el arte, concretamente, en Joan Miró. El edificio fue concebido exteriormente como las velas de un barco el cual desembarcaba en las islas. Ya en el interior, se recreaba el ambiente de una vivienda típica,

Pabellón de Madrid. Los que he dejado sin contenido es porque en esta web no indica nada cultural específico pero todos solían tener arte, carteles informativos y películas.

Pabellón de Castilla y León

Pabellón de Andalucía: La película principal era ofrecida en formato Circorama (nueve pantallas en 360º).


Zona 2: Avenida del Agua

Plaza Sony: Casi todos los días se daban allí cita importantes grupos de moda o brillantes cantautores. Los conciertos también eran transmitido a través de la Jumbotrón, la cual emitía programación de los 40 Principales o eventos especiales durante el resto del día. Los conciertos allí celebrados eran gratuitos.

Islas del Pacífico Sur.

Plaza de África: Sus muestras se basaban en la artesanía, es decir, originales y típicos objetos alegóricos hechos a mano, que constituyeron un enorme atractivo.

Australia: Sus principales atractivos residían en el jardín oceánico recreado en el interior, así como una sala de cine cuya plataforma donde se sentaban los espectadores era giratoria y una especie de huevo de Pascua hecho de materiales preciosos.

Filipinas: El edificio en sí era el emblema de esta nación. La superficie que ocupaba era mínima, pero, de todos modos, aún tenía espacio para acoger una pequeña sala de cine, un espacio expositivo y una tienda de recuerdos, entre la que podíamos encontrar desde alimentos hasta filatelia.

Indonesia: El pabellón albergaba una amplísima muestra de productos propios del país,

Malasia: Desde muestras de industria hasta alimentación o poder adquisitivo.

Singapur: Otro pabellón cuya estructura se basaba en las viviendas típicas del país.

Tailandia: Tras subir por una empinada rampa y habiéndonos cruzado con graciosas tailandesas impecablemente vestidas, alcanzamos la planta superior en la que podíamos encontrar la bellísima reproducción de un templete budista.

Pakistán: Todo un mundo repleto de alfombras, muebles de madera, artesanía y un penetrante aroma oriental de fondo.

Chipre: Reflejos de la mar eran una constante. Destacaron los cristales polarizados que hacían de paredes exteriores, así como la réplica de la nave “Kyrenia”, que data de la época de esplendor de Grecia. Las formas del efímero pabellón recordaban las velas y la cubierta de una embarcación.

Rank Xerox: Centrado en las nuevas tecnologías audiovisuales.

Turquía: Pabellón más bien ilustrativo como símbolo de la vida y la artesanía propios, con una pequeña plazoleta donde bellas mujeres oriundas del país deleitaban a los visitantes con su exóticos bailes y movimientos de caderas, así como sus insumentarias, muy típicas de la danza turca.

Corea: Podíamos traducir palabras del español al coreano o saber nuestro horóscopo.

Puerto Rico: Presentación de una sala de cine cuya pantalla ostentaba un formato de 180º. Denotó una clara influencia estadounidense, aunque los ritmos marcados en su escenario exterior y los óleos expuestos se oponían con gran fuerza caribeña a los aspectos norteamericanos. Recuerdo especialmente esta pantalla y creo que fue de los pabellones que más nos gustaron a Manolo y a mí.

México: Las reproducciones de templos aztecas en la planta superior del pabellón hacían las delicias de aquellos que subían. No fue nuestro caso.


Zona 3: Avenida de Europa

Irlanda: En la cual se dio cita una mezcla de sabores a cerveza, prados verdes, lluvia y tradiciones.

Luxemburgo: El inicio de la visita era un ascensor que elevaba a la planta más alta para ir bajando desde allí en una rampa a modo de hélice. Sus contenidos estaban dotados de un amplio valor social y cultural.

Holanda: Su recorrido se centraba en los paisajes, los productos de la tierra y esa nueva entrada en el arte que tiene su base en el subrrealismo europeísta (que no europeo). La fachada exterior era una especie de tela o malla metálica translúcida.

Bélgica: Al igual que los otros integrantes del Benelux, su contenido era un derroche de imaginación, cuyo principal guía era el famoso personaje de comics Tintín. Impresionó su interior, pues la estructura externa no era más que una cáscara que envolvía las originales salas expositivas.

Francia: Las maquetas de las principales ciudades del país, el famoso “Pozo de las imágenes”, las vistas desde la terraza, el restaurante “Biarritz” o un desfile de moda.

Portugal: Fue un pabellón tan completo que incluía la colonia de Macao. A nosotros nos interesó por nuestra relación con la cultura portuguesa, creo recordar que vimos algún libro de Mario Cesariny.

Italia: Es un país con inagotables fuentes para exponer; será por este motivo el tamaño del pabellón. Arte, diseño, progreso, economía,… Italia no se dejó nada en el tintero. Era el país favorito de Manolo que siempre elogiaba que encontrabas maravillas de arte por cualquier sitio a donde miraras, no podíamos dejar de ver el pabellón, aunque no dejaba ser una mínima representación en relación con todo lo que tiene el país, teníamos que visitarlo pronto.

Grecia: A modo de Partenón, un pequeño pabellón mostraba la relación de Grecia y el mar, principalmente, los descubrimientos en este campo. Poseidón, embarcaciones, mitología,… A mí me interesó mucho por las esculturas.

Dinamarca: Un espectáculo cinematográfico de cuatro pantallas en el que había que tumbarse boca arriba para poder visualizarlo. Manolo se cansó un poco de la postura, era interesante pero no merecía tanto la pena el esfuerzo.

Comunidad Europea     

Zona 4: Avenida de las Palmeras

Noruega: Un enorme tubo en cuyo interior había una proyección constante de diapositivas en las paredes. Un emblema: “El agua es vida”.

Finlandia: Su forma recordaba a las famosas gargantas y grutas que albergan sus parajes.

Suecia

Austria: Austria presentó su riqueza de una forma muy resumida. En su pequeño pabellón podíamos contemplar desde un precioso piano de cola hasta un simulador de esquí. A la entrada, podíamos encontar una enorme esfera de piedra pulida de varias toneladas de peso a la que podíamos hacer dar vueltas sin moverla de la base de agua sobre la que se asentaba.. Años después vimos esta fuente in situ.

Hungría: En Hungría se concentran varias religiones, da ahí la explicación de sus torres y campanarios (estos últimos se veían desde dentro). Un arbol milenario que aún se conserva y una película concluían la visita.

Santa Sede: Una impresionante exposición de reliquias y objetos religiosos varios de orígenes muy remotos. No recuerdo haberlo visto, seguramente nos lo ahorramos, parece ser que incluso se llegó a celebrar una misa. Seguro que tenía constantes colas y lo obviamos. En cualquier caso cuando estuvimos en Italia fuimos a ver especialmente la Capilla Sextina.

India: Una semidiadema en representación de la cola de un pavo real

Israel: La exposición estaba compuesta por pergaminos, papiros y muchos más documentos de alto interés en los que se detallaba la historia no exclusivamente del país, sino de las tierras que actualmente ocupa.

Checoslovaquia

Suiza: Una torre de papel bien visible desde cualquier parte del recinto marcaba las diferencias entre este pabellón y los demás. Sus contenidos también eran variados, divertidos y espectaculares.

Fujitsu:

Palenque: El centro de reunión, del espectáculo, de las ceremonias,… era uno de los marcos donde se desarrollaron la mayoría de los actos principales, sobre todo, a nivel protocolario. Aunque sus dimensiones no son demasiado grandes, sí resultó amplio y suficiente para cumplir con la finalidad en lo que se había dispuesto sobre él.


Zona 5: Avenida 4

Canadá: Presentó una sala de cine con una película en pantalla gigante rodada en formato Imax de una definición literalmente perfecta. La región de Quebec tuvo su apartado especial respecto al resto de los contenidos.

Países del Caribe: Agrupó este pabellón a tres países y una organización: Jamaica, Bahamas, Trinidad y Tobago y la O.E.C.S. (Organización Supraestatal de Estados del Caribe).

Chile: Trajo una de las novedades más interesantes: un iceberg. Fue traido desde las zonas glaciares dividido en diez trozos.

Rumania

La Promesa: Se trató, entre otras cosas, la dura labor que los misioneros realizan a lo largo del mundo predicando la palabra de dios por los países menos desarrollados. Me sorprende descubrir en el pasaporte que entrásemos a verlo, seguramente sin saber de qué se trataba hasta que estuvimos dentro.

Yugoslavia

Cuba

Mónaco:  Un inmenso acuario incluía numerosísimas especies marinas que se pueden encontrar en las aguas de este país (también tiburones). En el nivel de flotación se encontraba una magnífica maqueta que reproducía todos los edificios de la ciudad de Mónaco, actuando el agua del acuario como el mar que la bordea. Al otro lado, pequeños acuarios de peces bastante curiosos.

Sri-Lanka: Un amplio pasillo dispuesto a modo de calle comercial o mercadillo donde se vendían principalmente productos alimenticios y aromáticos, así como joyas, minerales e incluso sellos de correos. El edificio hizo clara referencia a las construcciones propias, así como la enorme estatua del dios Buda en representación de la religión principal de la isla.

Zona 6: Avenida 5

Papúa Nueva Guinea: Maravillosas piezas trabajadas a mano en madera ya fuesen instrumentos musicales como objetos ornamentales. Tras tantos años es de los pocos de los que tengo un grato recuerdo, nos gustó mucho por la artesanía, el colorido, y la atención recibida.

Sudáfrica: El máximo factor representativo fue el preciado diamante, mineral rico, abundante por estas tierras. Manolo me habló mucho de este país que él ya había visitado, donde tenemos amigos y que recordaba con afecto.

Cruz Roja y Media Luna Roja: Una serie de audiovisuales mostraban la crudísima realidad que se vive en zonas tercermundistas a las que acude con gran preparación, experiencia y efectividad esta organización internacional.

China: Recrearon sus mejores monumentos, descubrimientos y costumbres a través de un pabellón plagado de productos exóticos, un interesante circorama y muestras de sus sistemas de defensa de la época imperial

Polonia y Bulgaria: Pequeñas piezas expositivas de alto valor (principalmente por los riesgos que conlleva su transporte) engalanaban las paredes de los espacios ocupados por ambas naciones,

Países Árabes: Tres naciones y una organización internacional: Egipto, Jordania, Siria y la Liga Árabe.

Marruecos: Uno de los mejores pabellones en cuanto a belleza arquitectónica se refiere, ya que sus piezas exteriores fueron hechas artesanalmente. Albergaba una interesante muestra de piezas típicas del país,    

Omán: Bajo dos cúpulas y una pequeña fortaleza se escondían los contenidos expuestos por el Sultanato. Aparte de la industria y la música, el pabellón se centró en mostrar lo mejor de la cultura popular, trayendo artesanos que con sus manos creaban numerosas muestras que eran vendidas allí mismo.

Kuwait: Destacar ante todo la belleza y originalidad del pabellón. El arquitecto, Calatrava, refleja en las aspas los movimientos de las uñas de la mujer árabe, las cuales se abrían y cerraban según la hora del día. Kuwait trajo a Sevilla importantes muestras e interesantes fotografías acerca de su desarrollo industrial, principalmente, en el área petrolífera.

Mauritania: Lo más interesante de este país fue la “jaima” que se encontraba en el exterior, junto al pabellón, éste estaba  repleto de libros y manuscritos.

Túnez: Lo más interesante de este pequeño pabellón fueron los mosaicos, aunque también son dignos de mención todas las piezas de artesanía que se encontraban expuestas, no sólo por su valor patrimonial, sino por sus claras referencias a distintos momentos de la historia, las distintas civilizaciones que ocuparon sus tierras.

Argelia: Módulos que formaban una fachada a modo de palacete árabe

Emiratos Árabes Unidos: La historia sobre cómo el hombre es capaz de vencer sobre la tierra queda perfectamente reflejada en los contenidos del pabellón. EAU mostró, principalmente, ese surgimiento de un nuevo país (1.971) y su modo de trabajo. Gracias al interés de sus propios ciudadanos ha logrado convertirse en una nación próspera la cual va ganando terreno día a día en cuanto a desarrollo industrial y comercial se refiere.

Repúblicas Bálticas: Objetos representativos como pudieron ser un piano, cerámicas, trajes y vestidos regionales o incluso insectos fosilizados en ámbar.

Zona 7: Camino de las Acacias

Tierras del Jerez: incluía una hermosa colección de etiquetas de cajas de puros y botellas de vino. Durante el transcurso de la Muestra se inauguró en él una estatua en homenaje a Camarón de la Isla. Destacó también su exhibición de carruajes.

Estados Unidos: La “Carta Magna”, una película, una hamburguesería, una vivienda de película o coches futuristas. Yo recuerdo especialmente la escultura de una pistola con el cañón anudado que se encuentra en la entrada del edificio de las Naciones Unidas. Como no he encontrado en esta web referencia a un pabellón específico de Naciones Unidas, supongo que estaría expuesto en el de Estados Unidos.

Nueva Zelanda: El espectáculo de los maoríes mostraba el garbo y la maestría de los isleños. Tres salas con bellos espectáculos audiovisuales y capacidad razonables

Reino Unido: Un pabellón plegable muy vistoso adornado por una preciosa cortina de agua en su fachada. En su contenido destacaba un meritorio espectáculo compuesto por una mezcla entre imágenes y un actor.

Alemania: Enormes restos del Muro de Berlín, inventos de principios de siglo con los que el hombre intentó volar (incluyendo los zeppelines) o la réplica de una imprenta en la que se imprimía la imagen de una panorámica de Sevilla en la época en que Gutenberg la inventó.

Siemens: Bajo el lema “Evolution of Networks”, esta empresa participó con la presentación de dos salas de proyecciones, la primera de ellas de movimiento rotatorio, y la segunda con una bellísima e impactante película titulada “Concierto para un nuevo mundo”. Era necesario recoger un pase para acceder al pabellón en visitas con intervalos de 30 minutos. No estábamos dispuestos a esperar.

O.N.C.E.: Un pabellón divertido, ameno e interactivo en el que cualquiera podía conocer más de cerca y de una manera muy real cómo se desarrolla el mundo de los invidentes y minusválidos en general. La percepión a través de olores, el método braille o los nuevos avances en la materia fueron algunos de los puntos en los que se centraban los contenidos.

Venezuela: La pantalla de cine impresionaba a todo aquel que se introducía en la sala de proyecciones, así como la calidad de la película, que actuaba como fiel reflejo de todos los aspectos positivos y negativos de un país como Venezuela.

Rusia: El recuerdo, la memoria y la nostalgia contaminaban el ambiente de este enorme pabellón. Entrar en él era como trasladarse a los tiempos de la Guerra Fría y quedar maravillado por la gran potencia que entonces significó esta nación antes de su desmoronamiento

Arabia Saudí: Como protección o funda para el tejado se confeccionó la alfombra más grande del mundo. Destacaron la reproducción de la Meca, las tiendas de campaña de beduinos o las ingeniosas traducciones del Corán a diversos idiomas.

Japón: Fue el edificio construído en madera más grande del mundo. Tras subir por una impresionante escalera mecánica, los contenidos brillaban por su esfuerzo y dedicación. Se podían encontrar trajes de guerreros samurais, maquetas de papel, la navegación en Japón durante el siglo XV y, por supuesto, tecnología. En uno de sus laterales se encontraba una sala giratoria en la que se proyectaba una película cuyos protagonistas eran Don Quijote, Sancho y un niño ninja.

Pabellón de las Artes: Sala de exposiciones rotativas en que se albergaban obras de artistas de los países representados en la Expo.


Zona 8: Puerta Triana

Auditorio

Cohete Ariane 5

Monasterio de la Cartuja: Toda vez que fue restaurado de arriba a abajo, el bello Conjunto Monumental de la Cartuja acogió espacios tan significativos como la sede de la exposición “Arte y Cultura en 1.492” durante la Muestra. Nos pareció fascinante este exposición con objetos, libros, manuscritos, fotografías, etc, muy interesantes. El resto de pabellones de esta sección no los vimos, ya que nos quisimos centrar en los países visitantes.

Pabellón de la Naturaleza

Pabellón del Siglo XV

Pabellón de la Navegación y Torre Schindler        

Pabellón de los Descubrimientos – Cine Espacial Alcatel

World Trade Center

Torretriana

Edificio de Prensa.

Al comenzar esta aventura nos dieron un pasaporte donde nos iban sellando los distintos pabellones por los que pasamos, creo que me enteré tarde de este regalo y los primeros pabellones que vimos no están sellados. El recorrido por este documento me hace una idea de lo que supuso este acontecimiento. Me faltan todos los autonómicos que por supuesto vimos. Tengo representados: Arte y cultura en torno a 1492, Pabellón de las artes. Arabia Saudí,  Japón, New Zeland, Emiratos Árabes Unidos, Mauritania, Egipto, Siria, Polonia, Yugoslavia, China, Romania, Promesa, Cuba, Papua Nueva Guinea, Alemania, Grecia, Comunidad Europea, España, India, Austria, Sweden, Noruega, Finlandia, Luxemburgo, Irlanda, Korea, Puerto Rico, Méjico, Malasia, Indonesia.

También conservo de la Expo el librito “La feria de Sevilla” de Gustavo Adolfo Bécquer, escrito e inicialmente editado en “El Museo Universal” el 25 de Abril de 1869 y reeditado para la Expo por la Comisaría de la ciudad de Sevilla para 1992.

Desde el punto de vista emocional, entre otros, esta ha sido una de las actividades más importantes que he vivido junto a Manolo.

 

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