2006 MALTA

2006 MALTA

 Para celebrar el año nuevo 2006 nos fuimos a Malta. Recuerdo que el avión tenía previsto despegar de madrugada (creo recordar que a las 5:00 teníamos que estar en el aeropuerto). Para ello adelantamos la llegada del año, a las 10:00 adelantamos las agujas del reloj de péndulo de la sala de la chimenea para que dieran las 00:00 h. y tomamos las uvas a esa hora, brindamos y nos fuimos inmediatamente a la cama para descansar unas horas antes de emprender el viaje.

 

Yo estaba además acatarrado y con fiebre y en el camino al aeropuerto paramos en una farmacia de apertura las 24 horas y Manolo entró a comprar una medicina que me tomé de camino.

Llegamos al hotel que estaba en las afueras de La Valletta, que es la capital de Malta. Creo que el lugar se llama Bahía de San Paul.

Me metí en la cama y estuve un día sin salir, Manolo me llevaba comida de un restaurante chino.

 

Al día siguiente me atreví a levantarme, aunque aún no me sentía muy bien y fuimos a una visita guiada a un hermoso parque y nos llevaron en autobús para ver los alrededores de la isla.

 

Después fuimos al centro de La Valletta, nos llamó la atención el aparente caos de la estación de autobuses, a las puertas de la muralla, donde no había ninguna indicación y la gente corría en riadas de un anden a otro, continuamente salían y entraban autobuses girando en torno a una fuente del Tritón y los viajeros y turistas caminábamos entre ellos peligrosamente.

 

Entramos en la Puerta de la Ciudad, flanqueada por el bastión de San Jaime y el de los Caballeros de San Juan. Con un foso que se atraviesa por dos puentes a diferentes alturas, uno para peatones y otro para el ferrocarril que unía La Valletta y Mdina entre 1883 y 1931.

La calle principal, central, es peatonal y se llama Republic Street, estuvimos viendo escaparates de tiendas famosas, y las iglesias de Santa Bárbara y de San Francisco, una frente a la otra. Admiramos también la Casa Rocca Piccola, la Biblioteca Nacional y el Palacio de los Grandes Maestres.

Pasamos en Malta varios días, nos dimos paseos por La Valletta, descubriendo restaurantes y cafeterías, aunque al final casi siempre entrábamos en algún chino o italiano. Aparte de otras iglesias visitamos la Co-Catedral de San Juan. Recuerdo especialmente el fresco en el techo sobre la vida de San Juan Bautista, pintado por “el Calabrés” y el altar de lapislázuli es muy llamativo.

Hicimos una excursión guiada a la antigua capital de Malta, la Mdina, entramos por la puerta principal que fue construida en 1724, con su escudo perteneciente al Gran Maestre Manoel de Vilhena. Nada más pasarla a la derecha se ve el patio del Palacio de Vilhena, que fue residencia de verano del Gran Maestre, sirvió como hospital, y actualmente es el Museo de Historia Natural.

Estuvimos paseando y nos llamó la atención que calles de esta ciudad tenían nombres portugueses. Vimos los principales monumentos, palacios e iglesias de la ciudad como la Capilla de Santa Ágata, el convento de St Benedict, la Banca Giuratale con los Archivos Nacionales,  la Catedral de San Pablo, el Palazzo Santa Sophia,  la Corte Capitanale o corte de justicia.

Habíamos leído que al sur de Valletta, majestuosas, se erigen las tres ciudades fortificadas de Vittoriosa, Senglea y Cospicua, conocidas en su conjunto como Cottonera, en honor del gran maestre Nicolás Cottoner, que hizo construir esta línea de bastiones considerada como el ejemplo más llamativo, en Europa, de la arquitectura militar de su tiempo..

 

Un día tomamos un autobús para acercarnos a ver estas ciudades, no recuerdo exactamente el orden, ni siquiera si llegamos a verlas las tres. Recuerdo especialmente la última que vimos, podría ser Cospicua, estuvimos caminando por sus calles, descubriendo algún palacio,  iglesias y  el puerto. Se nos hizo de noche, casi no había ninguna persona por las calles, pero aunque algunos lugares no estaban bien iluminados, Manolo era muy valiente y continuaba guiándome por la ciudad con su natural sentido de la orientación. Regresamos en otro autobús y recuerdo la sensación de soledad, ya que había solo un par de obreros lugareños, pero se respiraba seguridad. Fue una tarde muy agradable.

Hicimos una excursión guiada a Gozo, en la travesía nos mostraron y explicaron que el archipiélago está formado por tres grandes islas habitadas, Malta y Gozo y Comino que es la más pequeña. También hay otras pequeñas islas deshabitadas como Cominotto, Filfla y St. Paul.

Visitamos la Ventana Azul, nos gustó mucho esta excursión, porque además de la vista megalítica que consiste en una roca recortada como una ventana en el mar, donde nos hicimos fotos, también estuvimos buscando piedras de colores y formas caprichosas, que supongo que abandonaríamos ya que no queríamos llevar más peso en el avión.

La capital de la isla es Victoria,, nos enseñaron el museo arqueológico y subimos por unas escaleras hasta las murallas. Se divisa desde aquí la cúpula de Xewkija con Comino y Malta al fondo; la torre gótica de la iglesia del puerto de Mgarr; la torre de vigilancia de Nadur, y la cúpula y las dos torres gemelas de su iglesia; al este Xaghra con su molino y su iglesia-

Entramos a visitar también un pequeño museo ubicado en la muralla que había sido una mazmorra y exponía instrumentos de tortura medievales.

Como curiosidad, mientras esperábamos para volver en el autobús, descubrimos a un anticuario que había expuesto varios objetos en la acera frente a la puerta de la tienda, nos llamó la atención una campana de características similares a la que hacía poco tiempo habían robado en la casa de Úbeda. Durante un tiempo estuvimos dudando si comprarla o no porque era voluminosa y pesaba, al final Manolo se decidió. Con el movimiento del autobús iba sonando y el resto de excursionistas se interesaron, se la mostramos y estuvimos analizando que tenía rasgos tan similares, como manchas, que parecía como si se tratase de la misma. No podíamos creer que los ladrones hubieran llegado a Gozo y nosotros hubiéramos rescatado la campana. Tal vez solo sea una coincidencia. Nos hizo mucha ilusión.

Desgraciadamente no tengo un diario de este viaje como suelo hacer en casi todos, tal vez al llegar enfermo olvidara iniciarlo y después el ajetreo y el encanto de las múltiples excursiones y visitas me dejaran agotado y sin tiempo de escribir. Me arrepiento, porque ahora me gustaría tener más detalles y solo tengo unas vagas nociones que he tenido que completar con informaciones encontradas en la web. Pero desde luego fueron unas vacaciones de Año Nuevo encantadoras e irrepetibles.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: