PHILIP WEST

PHILIP WEST

west-g-bruno-01

 

York, Inglaterra, 1949 – Zaragoza, 1997

Artista inglés. Ligado íntimamente al surrealismo , en 1983 se instala en Zaragoza donde desarrolla además de su labor artística, una importante labor editorial. Su atracción por lo misterioso conduce su obra hacia experiencias profundas que orienta hacia un surrealismo en el que abundan notas de magia y de ornitología, quedando su obra marcada por su estancia en Venezuela, donde conoce una flora y fauna diferente. Normalmente sus cuadros quedan organizados en diferentes compartimentos rectangulares pintados con técnica hiperrealista, similar a la utilizada por De Chirico y Dalí . Sus cuadros intentan sintetizar momentos importantes que el espectador puede reconstruir de acuerdo con el artista. Tras su muerte, una parte importante de su obra – unas 200 obras entre dibujos, óleos, grabados, etc. – ,pasaron a formar parte del Museo Granell, en Santiago de Compostela, Galicia

http://www.masdearte.com/biografias/articulo/biografia_west_philip.htm

 

Tras el fallecimiento de Aranda en 1989, Manuel mantuvo y acrecentó la amistad y la correspondencia con West , siguiendo con admiración e  interés sus exposiciones.

 

Participó en la primera “Exposición Surrealista”, en el Estudio Áncora. 1992.

 

Y también en 1994 en la exposición: “Ensanchamiento del mundo”, en Galería del Progreso. Aquí expuso “Derail sea”, cuadro que años después adquiriría Manolo.

 

Como homenaje a la memoria de Aranda, Manolo retomó con Philip West un proyecto del propio Aranda de publicar su libro de poemas “Circunstancias Atenuantes”, escrito en 1976, con dibujos realizados por West en 1980.

Se trata de unos versos muy ácidos, muy críticos, muy satíricos, muy humorísticos y en gran medida autobiográficos, sobre los años de dictadura y transición que le tocó vivir, sufrir y superar.

Algunos de estos poemas habían sido publicados en revistas internacionales de difusión surrealista, como “Brunes Blondes” de Ámsterdam, “Ellebore” de París, “Transformation” de Gran Bretaña, o “A Rebeca” de Portugal; pero la gran mayoría habían permanecido inéditos hasta esta edición de 1990, que contó con un prefacio en verso de Mario Cesariny.

 

Hasta su fallecimiento en 1997, fue gran amigo de Philip West, quien incluso le prestó un álbum con fotos de sus obras con el fin de que Manolo las presentara a diversas galerías de arte para intentar concertar una exposición de West en Madrid, desgraciadamente no tuvo éxito en esta empresa.

 

Manolo adquirió algunas de sus obras que están expuestas por las paredes de la casa. Le gustaba mucho su pintura, sus imágenes poéticas, de humor negro y coloristas.

Sólo quiero destacar “Derailed Sea”, porque incluye la imagen de un tren dentro de un pez y a Manolo le entusiasmaba el mundo de los trenes y máquinas de vapor. A West le gustaba tanto esta obra, que tras venderla realizó otra copia que actualmente se conserva e la Fundación Granell.

 

Hemos estado en numerosas ocasiones en Zaragoza. En la reseña de nuestra común amiga Olga Billor relato una anécdota acaecida cuando viajábamos a una de sus exposiciones.

 

Aprovechando estos viajes también me animaron y me ayudaron, él y su compañera en la publicación de mis libros de poesía “Aduar Gitano” y “Forjador de Lunas”. Se lo agradeceré siempre.

 

Cuando estuvimos en Gran Bretaña, quisimos visitar York, su ciudad natal y así poder contárselo. Manolo se llevó una muy grata sorpresa porque descubrimos un museo del ferrocarril realmente excepcional. Merece la pena ir a visitarlo.

 

Recuerdo el emotivo encuentro tras su fallecimiento en el valle de Riglos, donde él había dispuesto que se esparcieran sus cenizas. Es un bello paraje montañoso en la sierra de Huesca, a donde solía desplazarse West a observar, estudiar y fotografiar aves.

Era un día lluvioso y ventoso, pero a nadie pareció importarle. Me había comprado hacía poco tiempo un sombrero de tela de gabardina similar al que habitualmente llevaba West, y aquel día me lo puse como homenaje. No fui el único, al llegar al pié de la montaña e iniciar el ascenso pude observar que muchos de los amigos que subían llevaban puesto sombreros similares.

Allí se dijeron palabras poéticas y emotivas, y dejamos volar las cenizas.

 

Hemos mantenido el contacto con su compañera.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: