HITCHCOCK

HITCHCOCK

 

Los pájaros (1963)

Psicosis (1960) Anthony Perkins,

Vértigo (De entre los muertos) (1958) James Stewart,

La ventana indiscreta (1954) James Stewart,

La soga (1948) James Stewart,

 

De las películas de Hitchcock podría decir como de las de Buñuel que prácticamente nos gustan todas, destaco las que más veces hemos visto por haber sido las más programadas en ciclos de la Filmoteca y de televisión.

 

A pesar de que a Manolo no le gustaban en general las películas de terror, con Hitchcock hay que hacer una excepción como con Amenabar.

 

El suspense y el terror psicológico son manejados con una elaboración minuciosa e implacable. Con la maestría de la cámara, de los silencios, de las imágenes. Lo que más nos fascina de este director son las escenas sin palabras, no en vano comenzó a trabajar en cine mudo.

 

“Los pájaros”, cuyo estreno coincide con mi nacimiento, es espeluznantemente sobrecogedora. A Manolo lo que más le gustaba de esta película era el detalle humorístico de la escena en que los dos periquitos que viajan en su jaula en el asiento trasero de un coche toman las curvas ladeando sus cuellos. Supongo que destacar un detalle de humor en una película de terror, forma parte del propio interés del director por minar la consciencia del espectador.

 

“Psicosis” y “Vértigo”,posiblemente pretendían más o menos esto mismo, minar nuestra consciencia, generando situaciones a través de los protagonistas Perkins y Stewart, que nos provocan el vértigo a los espectadores mientras nos hundimos en la trama. Después hemos visto a Perkins protagonizando otras películas de este estilo y coincidimos en lo creíble y tétrico de su representación. Destacable el trabajo de ambos.

 

“La ventana indiscreta” tiene la particularidad de que una vez vista la cinta, el argumento entra a formar parte de nuestras vidas. Estamos asomados a la ventana o al balcón y tenemos tendencia a imaginar, fisgoneando con la mente, lo que está ocurriendo en otros hogares. Recuerdo más de una situación, especialmente en hoteles, que Manolo me ha comentado lo que estaba viendo o había visto en el piso de enfrente. Incluso hemos comentado la idea de apagar la luz y observar programadamente. Supongo que no somos tan raros y esta actitud es más usual de lo que la gente en general está dispuesta a confesar.

 

“La soga”, genera tensión a través de los juegos de cámara, que redirigen siempre nuestra mirada a la soga. Es de las películas que nos servían para reflexionar, sobre el concepto de superioridad que relacionábamos incluso con el nazismo. También sobre el papel que juegan en nuestra vida los nervios, que nos delatan y nos traicionan. Curioso trabajo que gira en torno a un objeto. Una vez más me recuerda la sentencia que más repitió Manolo a lo largo de su vida: “Los objetos nos dan órdenes”.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: